Sunchales: quieren prohibir el uso y la venta de sorbetes y vasos no reciclables

Se trata de un proyecto presentado en el Concejo local para terminar con la “basura eterna”. La idea intenta, de manera progresiva, reducir productos fabricados con materiales plásticos y reemplazarlos por otros hechos con componentes degradables.

Bajo el propósito de dar un paso más hacia el cuidado del medioambiente, la concejal del bloque de Cambiemos, María José Ferrero, elevó un proyecto al recinto de Sunchales mediante el cual propone prohibir a través de una ordenanza el uso y expendio de sorbetes y vasos de materiales no reciclables. De aprobarse, la puesta en marcha sería de forma progresiva y comenzaría en bares y comercios. Luego, la práctica se trasladaría a fiestas públicas y populares. “Esta es una forma de contribuir con la naturaleza”, explicó la autora de la iniciativa. La normativa, entre sus artículos, excluye la aplicación de la medida a locales, salones y confiterías bailables, máquinas expendedoras de café o infusiones y productos que traigan de fábrica incorporados sorbetes.

Los números hablan por sí solos. Un sorbete tarda un minuto en fabricarse, treinta en utilizarse y más de 200 años en degradarse. Por eso, la idea impulsada por Ferrero intenta crear un programa con el cual reducir su uso en toda actividad comercial – incluyendo todo tipo de eventos, ventas ambulantes y fiestas populares –. También abarca toda acción publicitaria dentro de los locales. Y además propone que el Municipio lleve adelante una serie de iniciativas para promover el reemplazo por otros productos de material biodegradable e impulse campañas de difusión para informar a la población en general.

La iniciativa ya fue presentada en el Concejo y se direcciona a la contribución humana con el cuidado medioambiental y la conservación del planeta. El proyecto intenta comenzar a dejar de lado de manera paulatina el uso de los productos hechos con materiales no reciclables y buscar otras alternativas compuestas con componentes degradables. “Esto sería algo progresivo y entre todo el cuerpo legislativo tendremos que buscar la mejor manera de llevarlo adelante sin perjudicar a nadie porque sabemos que hay comerciantes que viven de la venta de estos productos”.

Y para entender la conciencia que se está generando a nivel mundial, Ferrero ejemplificó con la decisión que ya puso en práctica una reconocida cadena internacional de comidas rápidas. “Ya no te dan más el sorbete como hace poco tiempo atrás, tenes que pedirlo. Pensemos que el plástico tarda entre cientos y miles de años en degradarse. Sin ir más lejos nos topamos cotidianamente con noticias en las que está demostrado que se han encontrado esos materiales dentro de animales marinos muertos”, detalló.

En principio se trataría de comenzar con la iniciativa en bares y comercios, exigiendo que los mismos reemplacen los productos por otros confeccionados con materiales reciclables. Y luego, se intentaría trasladar la idea a fiestas públicas y populares. “No es algo loco, sino aplicable. Hay otros lugares que ya están aplicando esto y los resultados son muy buenos”, justificó la concejal.

En tanto, Ferrero indicó que aún no tuvieron reclamo alguno de los comerciantes y entienden que al no ser algo obligatorio de manera inmediata no deberían existir respuestas negativas. “Tenemos que pensar que es algo para el futuro de todos nosotros”.

El proyecto, entre algunos de sus considerandos, también se focaliza en el cuidado de la salud humana. Asegura que de acuerdo a estudios, en los materiales plásticos que se utilizan cotidianamente existen metales pesados que son usados para otorgar color a los productos y son “tóxicos para el hígado, el riñón, el sistema nervioso y el cerebro”, siendo considerado un material cancerígeno.“Hay muchos plásticos que pueden traer problemas para las personas. Incluso cuando se incineran también se transforman en nocivos para el cuerpo. Debemos tratar de cuidarnos entre todos. Hay cosas que parecen insignificantes pero cuando las pensamos en grandes volúmenes entendemos de lo dañinas que son”, deslizó la edil.

Antecedentes

Ferrero reconoció que antes de la confección de la iniciativa intentaron dar con propuestas similares en otros puntos de Argentina, aunque no encontraron nada similar. “Observamos que existen proyectos, pero no están puestos en práctica”, sostuvo.