Parece que el Sanatorio Psiquiátrico de Carlos Pellegrini tiene las intenciones de solucionar la situación con sus más de 40 empleados y ya dio señales. Trabajadores cobraron parte de los sueldos atrasados, aunque todavía se les adeuda el 30 por ciento de noviembre, la totalidad de diciembre, aguinaldos y el bono de fin de año. Actualmente se encuentran en estado de asamblea permanente con guardias mínimas. El retraso de los fondos girados por Pami se originó por una mala facturación.
Fin de año no es el mejor para trabajadores de la región. Al conflicto del Molino Brüning hay que sumarle la situación que atraviesan en el Psiquiátrico de Carlos Pellegrini. Sin embargo, hay indicios que en este caso la realidad podría terminar con final feliz. «Hubo un pequeño avance. El viernes 23 se depositó el 30 por ciento de octubre mas un 70 por ciento de noviembre. Nos deben el 30 del mes pasado, diciembre, aguinaldo y bono», explicó en diálogo con Maldito Despertador – programa que se emite de lunes a viernes de 9 a 12 por Radio Cronos FM 107.1 – Fabiana Bejarano, delegada de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (Atsa).
La crítica realidad se hizo pública a principios de mes cuando trabajadores decidieron dar a conocer las críticas condiciones bajo las cuales estaban desarrollando sus labores. En aquel momento denunciaban atrasos en el pago del mes de octubre y noviembre. Es más, el director del centro de salud, Ricardo Jacobo, había hasta amenazado con cerrar las instalaciones si Pami no efectivizaba los pagos correspondientes.
En la mañana de este miércoles, representantes del Sanatorio y parte del gremio se encontrarán en una audiencia en la cartera laboral de la ciudad de San Jorge para avanzar hacia una salida del conflicto. Por eso, en el centro psiquiátrico continúan en estado de asamblea permanente con guardias mínimas entre las 8 y las 14 de lunes a viernes. «Seguimos así porque estamos en la misma situación. Se nos adeuda el sueldo», indicó la delega de Atsa.
De acuerdo a lo que informaron, el retraso de los pagos de Pami se originó tras una «mala facturación» que realizaron desde el área administrativa del Sanatorio. Consecuentemente, la obra social rebotó los papeles y se debió realizar toda la liquidación nuevamente, generando demoras en los giros económicos.
Bejarano se mostró confiada en que «si Pami regulariza la situación, la realidad de los empleados se normalizaría». En total son 42 las personas afectadas por el conflicto laboral. El nosocomio de Carlos Pellegrini atiene a más de 70 pacientes de toda la región. «Es una etapa muy triste y preocupante», aseguraron desde Atsa.




