Marucci: «Brüning dice que el negocio no es rentable pero hace 17 años que no invierte»

El intendente de San Jorge pidió una rápida solución al conflicto que mantiene en vilo a 23 empleados. Asegura que los argumentos bajo los cuales se escudan los empresarios no son válidos.

La situación del Molino Brüning continúa atravesando una profunda crisis institucional. Las negociaciones en las audiencias se dilatan semana a semana y son 23 los trabajadores que están en vilo a la espera de continuar en sus puestos laborales. El intendente de San Jorge, Enrique Marucci, participó de los encuentros entre las partes en el Ministerio de Trabajo de la Provincia y no quedó ajeno a lo que ocurre diariamente entre empleados y empresarios. En contacto con Maldito Despertador – programa que se emite de lunes a viernes de 9 a 12 por Radio Cronos FM 107.1 – el jefe municipal fue tajante: «Aseguran que la empresa no es rentable pero hace 17 años que no invierten para ser competitivos», se despachó.

El pasado viernes la cartera laboral del gobierno santafesino fue testigo de la última audiencia donde gremialistas y empresarios se vieron las caras. Y allí todo volvió a foja cero sin resultados positivos a la vista. Es más, aseguran que desde el Molino dieron marcha atrás con los avances y ahora tienen serias intenciones de cerrar el sector de molienda.

La crítica realidad que pasa por estos días una de las firmas de mayor peso en la región inquieta al Ejecutivo sanjorgense. Y su máxima autoridad trata de ser parte de las negociaciones para que todo llegue a buen puerto. «Que la empresa no sea rentable no es un argumento válido para nosotros, teniendo en cuenta que hace días se abrió un molino nuevo y en el cual se hizo una inversión millonaria. Además, hay firmas similares de menor porte en la zona que son son rentables. Hace 17 años que no se hacen inversiones en esa compañía. No le han prestado atención a la situación para ser competitivos. Nunca se preocuparon demasiado», sostuvo Marucci.

Así las cosas, desde el Municipio de la vecina localidad remarcaron los temores que giran en torno a los empleados que ponen un freno a la hora de aceptar las ofertas que bajan desde el sector empresarial. «Los trabajadores no tienen confianza. No creen que en el tiempo cumplan con lo prometido y que continúen las fuentes laborales. Esto se ha generado a lo largo de los años por la falta de cumplimientos del Molino para con su gente», explicaron.

Por último, Marucci pidió una rápida solución para evitar despidos en Brüning, un cachetazo duro para la ciudad en caso de que ocurra. «Esperamos que la empresa no cierre y arregle de la mejor forma posible las cosas. Ellos hacen ofertas que a los trabajadores no le satisfacen. Estamos participando porque nuestro único objetivo es que continúe produciendo», concluyó.