A punto de cumplir 63 años de vida, la única fábrica sudamericana de bolitas – Tinka – le buscó la vuelta al negocio y supo capitalizar su producto para ganarle la pulseada a las nuevas tecnologías. Ubicada en la ciudad de San Jorge, se las ingenió para que los chicos no abandonen el tradicional juego. No quedó ajena al tarifazo de gas pero la Provincia le tiró un salvavidas para que le ponga el pecho a una factura de $ 190.000. Consciente de sus competidores sabe que una hipotética llegada de productos chinos les plancharía el mercado. La nueva generación administrativa apunta a abrir nuevos negocios.
Tinka fue noticia hace unos meses después de que explote en los medios nacionales el cierre definitivo de su planta. Sin embargo, desde la gerencia salieron rápidamente a desmentir la información. Fundada en 1953 y con 9 empleados, la pyme sanjorgense le buscó la vuelta al negocio para no quedar desplazada por la invasión de la tecnología.
En contacto con “Maldito Despertador” programa que se emite de lunes a viernes de 9 a 12 hs por Radio Cronos -, Lucas Chiarlo, uno de los directivos de la planta, aseguró que en los comienzos ya habían superado la embestida de un rival. “Nuestro primer enemigo fue el cemento, sobre todo cuando las calles empezaron a hacer pavimentadas. Hoy es la tecnología. Buscamos diferentes alternativas y acompañados por la prohibición del uso de celulares en escuelas primarias – principal nicho del mercado – pudimos sobrevivir», contó.
La planta, que además de producir las tradicionales bolitas para jugar realiza el producto industrial para aerosoles, cuenta con una producción diaria de 400.0000 unidades. Chiarlo aclaró que por el momento no existe ningún proyecto para aumentar esos números ya que “el año no fue malo pero tampoco hizo elevar las ventas”.
Por otro lado, el joven directivo abrió la posibilidad de expandirse al mundo para copar nuevos negocios. “Actualmente destinamos todo al mercado interno, pero esta nueva generación de hijos de los dueños originales está analizando la opción de meter los productos del otro lado de la frontera”.
La semana pasada se conoció la noticia que el Gobierno provincial bajó fondos a Tinka para afrontar la pesada factura de gas de $ 190.000 que desembarcó en la empresa. «El ministro de Producción, Luis Contigiani, escuchó la preocupación que le planteamos y nos dio una ayuda financiera. Cuando hicimos cuenta y vimos que el valor del metro cúbico pasaba de $ 0,20 a $ 2,75 nos percatamos que el número era exorbitante”, agregó Chiarlo.




