Son de Sastre, fueron positivos de Covid y cuentan cómo fue convivir con el virus

Santiago Calcaterra y Estefanía Jacquelin se contagiaron de coronavirus en Rosario. A horas de cumplir con el aislamiento de 14 días, explicaron los síntomas que padecieron y destacaron la solidaridad de las personas ante un momento delicado.

“Acá es moneda corriente. Cada vez aparecen más casos”. A pocas horas de cumplir los 14 días de aislamiento obligatorio luego de recuperarse de coronavirus, los jóvenes sastrenses residentes en Rosario piden solidaridad y extremo cuidado en las pequeñas localidades donde aún no explotó la situación. La sociedad está a tiempo de poder controlar la llegada de la pandemia.

Santiago Calcaterra, Estefanía Jacquelin y su pequeño hijo Dante de nueve meses saben lo que es convivir con el virus. Los padres del bebé fueron positivos y hoy están a punto de volver a la nueva normalidad.

Fue la joven quien comenzó inicialmente con síntomas leves, algo temperatura a lo largo de un día y medio y decidió inmediatamente tomar todos los recaudos por ser personal de salud. “Hace dos semanas empezó a sentirse débil al llegar de trabajar. Se comunicó con su jefa – forma parte del Hospital de Emergencia Dr. Clemente Álvarez (HECA) – para ver cómo seguir. Le comunicaron que a primera hora del día siguiente se realice un hisopado. Veinticuatro horas más tarde le avisaron que era positiva”, recordó Calcaterra sobre la situación de su esposa en diálogo con Maldito Despertador – programa que se emite de lunes a viernes de 9 a 12 por Radio Cronos FM 107.1 -.

La pareja presentía que, al confirmarse inicialmente el positivo de Jacquelin, el joven no tenía demasiadas posibilidades de no contraer el virus. “Sabíamos que yo me iba a contagiar porque vivimos juntos. Por eso cuando ella tuvo los primeros síntomas decidimos aislarnos”, afirmó.

Pasaron 48 horas y fue Calcaterra quien, de a poco, vio como su salud comenzaba a desmejorar. “El viernes tuve algo de fiebre, casi 38. Con un paracetamol logré bajar la temperatura y al día siguiente ya estaba bien”, recuerda.

Sin embargo, el virus comenzaría a manifestarse con fuerza recién al martes siguiente. “Sentí un poco de frío y note que tenía algo de temperatura. Estuve hasta el viernes sin poder bajar la fiebre. Era de entre 38 y 39. No la podíamos controlar. Junto a eso empecé con dolor de cabeza, una especie de puntadas. Fui a un Centro Covid que hay en un sanatorio para que me hagan un chequeo y descartar que no haya ninguna afección pulmonar. Por suerte todo salió bien. También, y con eso, pasé dos días con vómitos, algo que me fue debilitando”, detalló.

A pesar de convivir todos en bajo el mismo techo, el pequeño Dante no manifestó en ningún momento síntomas compatibles con la enfermedad. Incluso sus padres reforzaron la idea de que los bebes sean amamantados ante dichas situaciones. “Seguramente lo tuvo y lo transcurrió, pero no presentó indicios. Hoy está feliz porque tiene a los dos padres en su casa todo el día. Supuestamente a los chicos le hace bien que la madre los amamante porque le pasa defensas, anticuerpos. Con lo cual les resulta beneficioso”, contó sobre el momento familiar.

Jacquelin ya recibió el alta médica pero, al no estar en la misma situación su esposo, aún permanece aislada junto a su familia. Este viernes se cumple el día número 13 de la enfermedad y la familia pudo reponerse perfectamente y ganarle la batalla al coronavirus. “Este sábado posiblemente reciba el alta”, confió Calcaterra.

El sastrense destacó la solidaridad de personas conocidas y familiares ante esta situación. “Al enterarnos del positivo, le dimos una llave a una vecina para que le abra a mi hermana, quien se encarga de acercarnos todo lo que necesitamos. Hay otro vecino que tiene un mercadito en el barrio y a veces nos trae alimentos. La verdad que son muy amables y se comportaron muy bien. Estamos muy agradecidos”, destacó.

A casi dos semanas de haber recibido la noticia y mirando la historia en el tiempo, Calcaterra pide responsabilidad, respeto y empatía hacia quienes hoy deben convivir con el virus. “Nadie sabe cuándo, a quién y cómo nos puede tocar. Entonces debemos ser solidarios para con los demás. En las grandes ciudades estamos transitando el pico, con lo cual en localidades pequeñas hay que extremar medidas y cuidarse. En algún momento va a llegar y hay que estar preparados”