Sobrepoblación carcelaria: el número de presos duplica la capacidad de la UR XVIII

El flamante jefe de las fuerzas de seguridad del departamento San Martín, José Luis Molineris, dio detalles la realidad que atraviesa la institución ubicada en la ciudad de Sastre. Aclaró que la penitenciaría no escapa a la realidad nacional y excede el límite, aunque se trata de un lugar “tranquilo”. Celebró la decisión de Provincia de reactivar el taller mecánico propio y se mostró expectante por la posible llegada de nuevos efectivos policiales.

Tras asumir a su nueva función el pasado viernes 31 de julio y quedar al frente de la Unidad Regional XVIII, José Luis Molineris – hasta el momento ocupaba el cargo de forma interina – reivindicó el trabajo de las fuerzas de seguridad y destacó la estructura institucional. Hizo un repaso del reclamo histórico de más efectivos, la reapertura del taller mecánico propio hasta entonces “abandonado” en la Jefatura, la flota vehicular y la situación en la Alcaidía de la ciudad de Sastre. “Hoy tenemos 23 detenidos cuando el límite de la plaza es de 12. La situación es compleja. Hay personas que no pertenecen a esta seccional. Pero dentro de todo la penitenciaría está tranquila. Sin embargo esto es como la pandemia, cambia todo el tiempo”, deslizó.

En un acto fue presidido por la subjefe de Policía de Santa Fe, Emilse Chimenti, donde además también se puso en el cargo al nuevo subjefe de la UR XVIII, Pablo Velázquez – quien se desempeñaba como jefe de División Informaciones –, Molineris fue efectivizado en un lugar que ya venía ocupando desde hace un tiempo de forma interina. Y ya en sus funciones hubo tiempo para abrir los micrófonos. La Alcaidía ubicada en la cabecera departamental fue uno de los ejes. Es que en el mes de marzo de 2017, la defensora pública, Patricia Hidalgo, había presentado un Habeas Corpus con la intención de evitar hacinamiento en la dependencia, una situación que preocupaba a las fuerzas de seguridad por la sobrepoblación carcelaria. La realidad no cambió.

Actualmente se encuentran alojados 23 detenidos, cuando la plaza tiene una estructura con capacidad para 12 reclusos. “Es muy compleja la situación”, sostuvo el flamante jefe de la UR XVIII. A decir verdad, el capítulo se replica a nivel nacional y Sastre no es ajeno a esa realidad. “Hay personas que no son de esta seccional, cinco en total”, contó. Por eso ahora se encuentran a la espera de que a nivel provincial regularicen uno de los centros de detención que en estos momentos se encuentra en refacción, algo que a fin de cuentas aliviaría el espacio de la Unidad carcelaria. “Hoy están apretados, están resistiendo las visitas porque los familiares no pueden venir por la prohibición en pandemia. Dentro de todo estamos ante una situación de tranquilidad, pero esto es día a día”, deslizó.

Entre el descenso del delito y la pandemia

Indudablemente que al comienzo de la nueva gestión del gobierno provincial en el mes de diciembre nuevos lineamientos quedaron truncos ante la llegada de la pandemia. “Todo lo que estamos haciendo últimamente, al menos en la institución, está direccionado hacia esa situación”, sostuvo Molinaris. Y fue precisamente porque el delito, desde el mes de marzo, cayó. “Nos da margen para trabajar en ese sentido. La emergencia sanitaria es día a día, por suerte nos toca vivir en un lugar donde los hechos delictivos no se están sintiendo en gran número durante estos últimos meses”.

Desde hace años, el pedido de la Unidad Regional XVIII es repetitivo. El número de efectivos no es suficiente para cubrir todo el departamento San Martín, y en la entidad de seguridad lo hacen notar. “Hace tres años que no ingresa nadie, y se siente. Por suerte nos estamos arreglando bien, pero el desgaste es mayor”, explicó Molineris. Actualmente hay cerca de 240 efectivos y, producto de la coyuntura, el 90% se encuentra en funciones. “Es un reclamo que venimos haciendo hace mucho. Este gobierno lo que hizo inicialmente fue reforzar algunas Unidades, con lo cual el mes próximo quizás entren nuevas personas y lleguen algunos aquí”. El departamento San Martín perdió, en los últimos 10 años, unos 100 efectivos.

Reactivar para ahorrar

Las fuerzas de seguridad no quedaron ajenas a la situación económica. Y la recesión hizo mella. La jefatura impulsó, hace tres meses, la apertura el taller mecánico que se encontraba “abandonado” con la contratación de personal idóneo en materia eléctrica y mecánica para bajar los costos. A raíz de esa decisión, desde hace tiempo atrás, se puso en marcha el operativo reapertura del espacio en desuso. “La gestión anterior trabajaba con la tercerización del servicio. Ahora fomentan la compra de herramientas para agrandar lo que tenemos a disposición. Con lo cual al tener un lugar para el arreglo de los móviles, abaratamos los gastos”, indicó Molineris. En estos momentos, existen unos 40 vehículos en pleno funcionamiento y otros 10 que se encuentran inutilizados por desperfectos.