Lo que había comenzado a desinflarse hace algunos meses terminó de pincharse por completo. Finalmente Laromet, empresa encargada de realizar la futura circunvalación en Sastre sobre Avenida de los Inmigrantes – uniría RP 13 con RP 64 y serviría como desvío para evitar que vehículos pesados ingresen a la ciudad -, paralizó los trabajos. «Se ejecutó el 30% de la obra», le dijo Tomas Gavotti, ingeniero civil de la firma y jefe de obra, a Maldito Despertador – programa que se emite de lunes a viernes de 9 a 12 por Radio Cronos FM 107.1 -. No confirmaron cuando retomarán las tareas viales, aunque estiman que sería recién en 2020. El corredor quedó liberado aunque los días de lluvia será imposible transitar por sus condiciones barrosas.
Al anunciar la millonaria inversión provincial en la cabecera departamental, desde el Ejecutivo local habían festejado con bombos y platillos. Por aquellos tiempos, en octubre de 2018, la propia intendenta María del Carmen Amero había manifestado que las gestiones para contar con un nuevo corredor se debían a un canje que había impulsado por un plan de pavimentación urbano de 40 calles. Las justificaciones ante las críticas eran que no se justificaba pavimentar el ejido urbano si el ingreso de vehículos de carga destruirían las arterias.
La disparada de precios, el retraso en los pagos de certificados de obras y el cambio de gobierno próximo en Santa Fe fueron los detonantes para que la firma de Granadero Baigorria levante campamento y deje todo inconcluso. Las tareas que comenzaron a principios de año y fueron bajando paulatinamente el ritmo terminaron en el freezer. «La semana pasada comenzamos a mover los equipos. El sábado 14 de septiembre quedó paralizada y en estos días vamos a terminar de irnos de la ciudad», confirmó Gavotti.
De acuerdo a lo que indicaron desde la empresa dedicada a la ejecución de obras viales, los trabajos «están en un 30%», aunque aparenten ser mayores los avances por la ampliación de la zona. «El sacudón económico y el cambio de gobierno fueron fundamentales para llegar a esta situación. No es que el próximo gobierno santafesino no quiera continuar la circunvalación, sino que desea interiorizarse en los presupuestos, en el estado de las tareas en ejecución y la forma en la que se está invirtiendo el dinero», indicó el ingeniero civil.
Con un plazo de ejecución de 8 meses planteados en el proyecto original, los trabajos deberían finalizar en diciembre próximo. «Veníamos cumpliendo con los tiempos», destacaron. Sin embargo, con los retrasos post elecciones generales santafesinas y la debacle luego de las PASO nacionales, todo se derrumbó. «La circunvalación se para momentáneamente. Deberían ampliarse los plazos de ejecución. No está la posibilidad de rescindir el contrato por parte de la empresa. La obra está comenzada y debería terminarse. Pero no hay fecha de regreso a la ciudad para reactivar los trabajos», sentenció Gavotti.
La firma de Granadero Baigorria llegó a emplear a 25 personas para las tareas viales. Sostienen que con buenas condiciones climáticas, «en cuatro meses estaría finalizado el corredor «, al cual le falta todavía la etapa más cara de construcción: capas estructurales, iluminación, colocación de carteles y demarcación de la calzada. «El presupuesto original era de $105 millones. Esos números corresponden a noviembre de 2018, pero la inflación acumulada hasta hoy es de entre el 40% y el 50%», indicaron desde Laromet.
Así las cosas, el camino ahora quedará en su estado original en los cuales lo tomó la constructora. Los días de lluvia quedará intransitable «porque no se le tiró ningún material resistente al agua». El corredor continúa siendo de tierra. En condiciones normales la traza estará habilitada para utilizarse. Sin embargo, el Municipio sastrense desde hace varios meses colocó en las arterias principales a la ciudad una serie de estructuras que imposibilitan el ingreso de vehículos pesados a la ciudad, con lo cual ante períodos de precipitaciones ese sería uno de los pocos caminos posibles para atravesar la localidad por las afueras desde RP 64 a RP 13.
Una obra proyectada
El gobierno provincial tenía la seria intención de avanzar en un plan de obras dentro del territorio santafesino. En 2016, el programa “Mejoramiento de transitabilidad en localidades” incluía a Sastre con la construcción de una circunvalación sobre Avenida de los Inmigrantes – camino lindero al ex Hotel Chacras del Sol – para unir RP13 con RP 64. El claro objetivo era direccionar los vehículos de cargas sobre ese corredor para evitar el ingreso al casco urbano.
En enero de este año la Casa Gris había concedido los trabajos a la firma Laromet, que puso en marcha las máquinas en el mes de marzo. Antes, en noviembre de 2018, se había realizado el acto de Apertura de Sobres Económicos en el Centro Cultural Municipal. En ese momento se habían presentado 8 oferentes y la UTE Antonino Milisenda – RB Obras y Servicios SA había presentado la oferta más baja. Sin embargo, por no cumplir con todos los requisitos del pliego licitatorio quedó en el camino y los trabajos fueron adjudicados a la firma de Granadero Baigorria.
La empresa, en principio, había bajado el ritmo de las obras después de las elecciones provinciales. Sin embargo, nada había quedado suspendido en aquel momento. Sin embargo, el sábado 14 Laromet decidió paralizar completamente los trabajos sin confirmar con fecha precisa cuando retomarán con las tareas. Es más, de las 25 personas que supieron trabajar sobre el futuro corredor de tránsito pesado ya no queda más nadie y las máquinas ni siquiera se encuentran en la ciudad.
La Obra
De acuerdo al proyecto inicial, la futura Circunvalación pensada como desvío de tránsito pesado para evitar que este tipo de vehículos ingresen a la ciudad, tenía un presupuesto oficial de $105.714.650,78 y con un plazo de ejecución de ocho meses. Las tareas, que unirán las Rutas N°13 y N°64, tenían una longitud de 3,9 kilómetros. El futuro corredor vial se debía llevar a cabo sobre el actual camino de cargas denominado Avenida de los Inmigrantes, el cual sufrirá cambios en su traza original. Los trabajos contemplaban el ensanchamiento del camino de tierra original, una carpeta de concreto asfáltico, iluminación led con más de 40 torres, alcantarillados y retardadores de velocidad, entre otros.




