Después de permanecer durante varias horas en estado de preparación y con todos los recursos listos para partir a Venezuela a brindar tareas de rescate y asistencia tras los devastadores terremotos, la Federación Santafesina de Bomberos Voluntarios resolvió el repliegue momentáneo de las brigadas que aguardaban ser desplegadas. La medida fue adoptada ante la falta de condiciones operativas y logísticas que permitan concretar el viaje de manera segura y efectiva.
Pese a esta decisión, la misión continúa vigente y no fue descartada. Los equipos permanecerán en alerta permanente y podrán ser convocados nuevamente en cuanto se normalicen las condiciones necesarias para su traslado e intervención.
El operativo en espera
De parte de la Federación Santafesina había unos 40 bomberos convocados pertenecientes a los cuarteles de: Sastre, Carlos Pellegrini, Rosario, Venado Tuerto, María Teresa, San Lorenzo, entre otras localidades.
Los brigadistas se habían movilizado a la ciudad de Gálvez el viernes pasado a la espera del vuelo que los traslade a la zona de desastre.
De manera oficial, la postergación obedece a la ausencia de una aeronave disponible para transportar a los brigadistas de Santa Fe y Córdoba. Esa gestión logística corresponde exclusivamente al gobierno nacional, según confirmaron fuentes del cuartel rosarino.
Logística saturada en destino
No obstante, fuentes vinculadas al operativo señalaron que el escenario presenta dificultades más amplias que las relacionadas únicamente con la falta de avión.
Los reportes enviados por los equipos argentinos que ya lograron llegar a Venezuela describen una situación crítica en los aeropuertos y en los sistemas de recepción de ayuda internacional. Según indicaron, la infraestructura disponible se encuentra completamente sobrecargada por la llegada constante de contingentes extranjeros y asistencia humanitaria, lo que dificulta la coordinación de nuevos arribos.




