A menos de tres semanas del cierre de listas, el peronismo santafesino sigue sin encontrar una fórmula para contener, sino a todas, a la mayor cantidad de tribus. De cara a una Convención Constituyente en la que Unidos podría aprovechar la fragmentación del PJ para habilitar la reelección del actual gobernador, el diputado nacional Diego Giuliano sostiene: “Si Pullaro arma la escribanía, que el escribano sea otro”.
El presidente a nivel nacional del Frente Renovador es uno de los nombres en danza para encabezar la lista oficial del peronismo para convencionales.
A priori, tiene credenciales para ser parte de la conversación. Es abogado constitucionalista y su temporada como ministro de Transporte de la Nación, cuando su jefe político Sergio Massa era el presidente de hecho, elevó sus niveles de conocimiento.
Sin embargo, en las semanas decisivas el exconcejal rosarino deja la puerta abierta a bajarse. Cree que si el peronismo se sigue fragmentando se irá hacia una Constituyente dominada por Unidos, en la que el justicialismo tendrá un rol casi testimonial.
“Por mi especialidad quiero aportar. Estamos analizando todos los escenarios y queremos la mayor unidad posible. Pero si la estrategia del peronismo es dividirse vamos a una escribanía para garantizar el triple mandato de Pullaro. Si es así voy a evaluar si participar o no”, adelantó Giuliano a La Capital.
Tensiones en Buenos Aires
Desde el entorno del diputado nacional señalan que desde la conducción nacional de La Cámpora jugaron para que el Frente Renovador no ponga el primer nombre de la lista.
En particular miran a Eduardo Wado de Pedro. El senador nacional arrastra una larga serie de desencuentros con Massa, desde que el entonces ministro de Economía se quedó con la candidatura presidencial en lugar del en ese momento ministro del Interior.
En tiempos más recientes, de Pedro —uno de los negociadores de Cristina con el gobierno— acusó a Massa de montarle operaciones en los medios. Por ejemplo, presentarlo como un potencial candidato a la Corte Suprema como parte de un acuerdo entre Javier Milei y la dos veces presidenta.
“La situación no escaló, todavía”, deslizaron desde el massismo local sobre lo que califican como “impugnaciones” de sus aliados en Unión por la Patria.
El peronismo santafesino en su laberinto
Más allá de las tensiones entre los caciques de UxP, el problema del peronismo santafesino es que no tiene un líder que alinee al resto de los sectores.
Hoy en el PJ provincial aparecen al menos cuatro espacios. De un lado se ubican los tres que se retiraron en diciembre del congreso de los sillazos virtuales: el perottismo, el sector de Marcelo Lewandowski y el Movimiento Evita, cuyo principal referente, Eduardo Toniolli, renunció a la vicepresidencia del partido. Del otro, los que se quedaron en la orgánica del justicialismo: los senadores, que controlan el partido vía Guillermo Cornaglia, el rossismo, La Cámpora y los intendentes de Vamos.
El perottismo es una incógnita. Rechazado por el resto de los sectores que le critican haber acordado con Pullaro ir a la elección de constituyentes sin Paso, el exgobernador no confirma si será candidato o no, pero su grupo no tiene otra referencia con ese volumen para captar votos.
Fuente: La Capital




