Se perdieron 100 mil hectáreas de soja

Mientras se espera el fin de la ola de calor y el regreso de las lluvias, se estiman que en la región, por la sostenida ola de calor se perdería aproximadamente 10% del área sembrada con soja de segunda en zona núcleo. Ponen en duda que la cosecha sea récord.

Arrancaron ayer jueves algunas tormentas aisladas e intermitentes, las que se generalizarían a partir de hoy y por varios días. Además, se espera que el lunes entre un nuevo frente frío, inclusive con temperaturas en descenso y mínimas ¡por debajo de los 10°C el próximo miércoles!. Parece descabellado (sobre todo por las altas temperaturas sufridas en las últimas semanas), pero el informe que publicó la Bolsa de Comercio de Rosario no deja dudas al respecto.

«Se producirán lluvias y tormentas que irán ganando volumen y cobertura hacia el fin de semana. El cambio en la circulación atmosférica permitirá retornar a cierta recurrencia de las precipitaciones durante la segunda semana del mes», dice.

Según el informe que publicó la entidad, la ola de calor duró 14 días, y sus efectos fueron directos. «En solo dos semanas, el desmejoramiento de la condición de cultivo pasó a grandes rodeos con amarillamientos que han evolucionado a grandes áreas con muerte de plantas o que están a punto de perecer». Es que en un breve lapso, la región pasó de tener reservas abundantes a óptimas en el 60% del área, a sequía en el 47% del área.

Además, el proceso se aceleró recientemente. «En los últimos 7 días, la condición de la soja de segunda se desplomó: desaparecieron los cuadros excelentes, los cuadros regulares a malos aumentaron un 33% totalizando 500.000 hectáreas de las que se restan 100.000 hectáreas (que se dan perdidas por síntomas de estrés irreversibles). Aún permanece en estado bueno el 40% del área y otro 10% bajo condiciones muy buenas».

La soja de segunda, dado el consumo de las reservas que tiene por sembrarse después del trigo, es el cultivo más vulnerable ante este estrés termohídirco. Y al realizar una recorrida por la zona núcleo, esto queda de manifiesto. «En María Susana y Rosario hay pérdidas que no se recuperarán aunque llueva bien el 9 de febrero. Hay muerte de plantas por quemado». Desde Pergamino, área muy golpeada por el calor, advierten: «habrá que evaluar cuál será la recuperación post-lluvia. Si esta semana no lloviese, podría secarse toda». Allí, ya dan por perdidas un 15% del área sembrada.

Suerte para la desgracia

El informe detalla que la condición se deterioró fuertemente en momentos claves de definición de rindes: «hace quince días el 65% del área mostraba condiciones muy buenas a excelentes, ahora solo el 24%. La superficie en condiciones regulares a malas pasó del 10% hace 7 días al 26% actual. El 50% restante está en condición buena. El potencial del rinde de la región muestra una caída de un 10 a 30% en la región núcleo: el potencial de hace quince días atrás ha desaparecido», señalan los agrónomos.

Flor de problema para el maíz

En la zona núcleo, un alto porcentaje del cultivo está en floración (45%) y es el que más preocupación genera. «En este momento el 60% del maíz tardío está bueno, 30% muy bueno y el 10% de regular a malo. Son 51.000 hectáreas las más comprometidas. El resto, 459.000 aún se conservan en buena y muy buena condición» destacan.

Llegan las lluvias tan esperadas

En el centro de Buenos Aires ya hay registros que superan los 100 mm, como Trenque Lauquen con 139 mm los 124 mm de Daireaux. En La Pampa, Anguil lleva un acumulado de 86 mm y Santa Rosa 74 mm. Otro de los núcleos destacados de las últimas tormentas está en Salta (capital): allí cayeron 90 mm.

Descartan cosecha récord

En cuanto a la situación agrícola en el sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires, en los últimos días y a raíz que en diferentes medios se viene informando que de la mano del ciclo «Niño», las lluvias caídas permitieron recuperar el nivel de agua en los suelos de la región, esta situación nos estaría llevando a una «cosecha casi récord».

Sin embargo, desde la Sociedad Rural de Rosario manifestaron sus serias dudas respecto a este pronóstico. «Es arriesgando, son cifras difíciles de asegurar, teniendo en cuenta el estado fenológico de los cultivos», expresaron en un comunicado.

«Las precipitaciones ocurridas en esta campaña si bien permitieron, hasta ahora un normal desarrollo de los cultivos, en ningún momento fueron suficientes para recargar de agua el perfil de los suelos de la región», agregaron.

La gacetilla, con la firma del Ing. Agr. Gustavo Recupero, detalla que revisando las cuencas más importantes, esto se puede corroborar en la Cuenca de Arrecifes, Arroyo Tala, Pergamino, Arroyo Pavón, San Urbano, etc., donde los niveles de agua «son bajísimos y sus afluentes están secos». Además, las Lagunas de Melincué, La Picasa, La Blanqueada y Gómez se encuentran en los niveles más bajos de los últimos 60 años.

«Las napas freáticas se encuentran entre 7 y 10 metros de profundidad según zona. Este ciclo agrícola es lo más parecido a cultivar en una maceta, depende totalmente del agua aportada por lluvia».

Y finalizan aclarando que la falta de precipitaciones en los últimos 25 días y las altas temperaturas están provocando una situación de estrés hídrico que varía según calidad de suelo, manejo, rotaciones y tecnología utilizada.

«Los más afectados son los maíces de siembra tardía y los de segunda. La siembra temprana de este cultivo se encuentra en un 70 a 80 % de su capacidad productiva. Lo mismo podemos aplicar para sorgo. El girasol fue el más favorecido ya que las lluvias si bien justas fueron aprovechadas por este cultivo. En el caso del cultivo de soja la mayoría está en estado fenológico R4 R5, plena vaina, inicio de semilla (etapa crítica y de mayor consumo de agua). En este escenario donde se produce el 60 % de la producción agrícola del país, es impensado hablar de 51 millones de tn de soja y 55 millones de tn de maíz».

Fuente: El Litoral