La muerte de Diego Maradona sigue impactando al mundo entero. El planeta del fútbol aún no comprende el contexto real y sigue shockeado ante la noticia. En medio de la despedida, Hernán Díaz, quien compartió el seleccionado argentino en el Mundial de Estados Unidos 94´ y declaró su idolatría por el «10», no escondió el profundo dolor tras el fallecimiento del astro del fútbol mundial. «Todavía no caigo. Es difícil aceptar su muerte, que ya no esté físicamente. Yo no sólo idolatro a mi ídolo y hablo en presente porque sigue estando, sino que lo amo a Diego. Es muy complicado hablar en este momento. Y me va a costar por un largo tiempo. Siempre va a jugar, nunca va a dejar de hacerlo», sostuvo entre lágrimas en diálogo con Maldito Despertador – programa que se emite de lunes a viernes de 9 a 12 por Radio Cronos FM 107.1 -.
El país vive un gran vacío interno y Argentina no durmió el miércoles por la noche. El planeta entero recuerda a Maradona como el dios más terrenal, el dios más humano. Hernán Díaz fue uno de los privilegiados en compartir plantel, en vivir momentos que aún perduran en su memoria y estarán presente por el resto de sus días. “Este ser humano trascendió todo. Superó todo lo que le pasó. No creo que a nadie que le guste el fútbol, que lo apasione, no tenga una historia que contar de Diego. Desde quienes lo conocieron hasta los que no lo hicieron. Porque seguro lo ideamos, a los que no tuvieron la oportunidad de conocerlo les hubiese encantado darle la mano, hablarle. Es algo que va a ser difícil de superar. El fútbol perdió algo”, deslizó desconsolado.
Para la “Hormiga” como para tantos, Maradona fue una inspiración para poder continuar el proceso de selección que comenzó en 1987, que tuvo una Copa América y el Mundial de USA 1994. “Es inspiración para todos. Hablar de Diego es hablar de fútbol. Todo se asocia a él, porque la pelota era el mismo. Soy una agradecido a Dios de poder haber estado a su lado”.

En su biografía oficial «Yo soy el Diego de la gente», Maradona definió a Díaz como un “tipo audaz”. La marca para el ex defensor sigue intacta y no alcanzan palabras para describir los elogios al eterno ídolo. “Es un dios del fútbol. Un ser humano como todos, con defectos, pero que a muchos nos marcó el camino de perseverancia. La frase de Fontanarrosa es lo que sentimos: ´No me importa lo que hiciste con tu vida, sino lo que hiciste con la mía´. Es tremendo. Este hombre le cambió la vida a muchos con una pelota. Diego no es de nadie, es de todos. Tiene una sola camiseta, la de Argentina, la nuestra, la que llevamos todos”.
Por otro lado, el ex River recordó su primera vez en el seleccionado nacional, allá por el año 1987. Esa noche fue especial. Díaz estaba, ni más ni menos, que ante el gran ídolo, el mejor de la historia. “Esa primera noche no cené porque lo miré todo el tiempo. Era estar delante de alguien que había idealizado toda mi vida. No podía creer estar ahí”, contó acongojado y agregó: “Luego vino un amistoso con Central ante Nápoles. Y él fue a la concentración a saludarme a mí. Era un tipo muy humilde. Pensar que el más grande de todos los tiempos estaba yendo a saludarme a mí. No va a haber nadie como él. Lamentablemente para el fútbol no va a existir alguien como Maradona. Los Gardelianos dicen que Gardel cada día canta mejor, que sigue estando. Y esto es igual, Diego va a jugar cada día mejor, va a ser cada vez más grande. Los que vivimos y amamos el fútbol van a entender todo esto”.

Sobre el cierre, manifestó el «gran dolor» que atraviesa desde lo personal y al igual que todos los apasionados de la redonda. Hablar de fútbol es hablar de Maradona, y comenzar a pensar que ya no está físicamente hoy escapa a todo tipo de análisis. «Es un difícil momento para todos. No soy la excepción. La estoy pasando muy mal porque es Diego, es el fútbol. Se fue alguien que nos representó, que nos marcó el camino a muchos de los que empezamos a jugar a la pelota».




