En la primera sesión ordinaria legislativa del año celebrada el jueves de la semana pasada, el Concejo de la ciudad de Sastre aprobó de manera unánime un proyecto presentado por el edil peronista, Sergio Balbi, y lo convirtió en Ordenanza. Se trata del Plan Integral para combatir el dengue en la localidad, un programa que dota al Municipio de una serie de herramientas para atacar al mosquito transmisor de la enfermedad.
El Plan Integral busca atacar la problemática en la cabecera del departamento San Martín. Se trata de una serie de acciones que involucra un trabajo mancomunado entre diferentes sectores sociales. También se faculta al Ejecutivo a modificar partidas presupuestarias para aumentar tareas de prevención. A su vez, incluye disposiciones operativas de obligación ciudadana para controlar espacios y evitar la proliferación del mosquito transmisor.
Los casos de dengue a nivel regional continúan mostrando una curva ascendente y la ciudad de Sastre no es ajena a la situación. Por eso, para sentar bases, comenzar a atacar rápidamente la problemática entre todos los sectores sociales involucrados, y establecer una mirada a futuro, el cuerpo legislativo de la cabecera del departamento San Martín le dio el ok de forma unánime al proyecto de Balbi y Sastre ya tiene su «Plan Integral de Prevención del Dengue y demás enfermedades transmitidas por el vector Aedes Aegypty».
A lo largo de sus 17 articulados, se propone la suscripción de convenios con entidades gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil que se consideren necesarias para la lucha. Asimismo, también se busca realizar capacitaciones sobre las medidas domésticas para evitar la reproducción del mosquito vector transmisor.
Por otro lado, el programa faculta al Ejecutivo Municipal a efectuar las adecuaciones de partidas presupuestarias necesarias «a los efectos de aumentar, profundizar, articular e implementar las tareas de prevención y acciones necesarias para optimizar los protocolos de salud, delineados por el Ministerio de Salud Provincial y/o Nacional para el período 2024».
El Plan Integral también involucra a la población mediante un fuerte compromiso de colaboración. Así, y mediante una serie de puntos se exige a propietarios, inquilino o poseedor de viviendas o inmuebles adoptar medidas preventivas para evitar la proliferación del mosquito.
Entre ellos, se requiere el control o eliminación de todos los recipientes que sirvan de criadero al vector, el manejo correcto de residuos sólidos y la mantención y desmalezamiento de espacios verdes o baldíos.
El proyecto presentado solicita crear una campaña de concientización de carácter permanente a través de los medios de comunicación para difundir las medidas preventivas a tomar para evitar la reproducción del mosquito transmisor. Incluso, invita a escuelas, clubes, instituciones intermedias y afines a sumarse a dicha acción.
A su vez, se incluye la creación de un registro con los casos denunciados por la autoridad sanitaria, como así también un mapeo de los bloqueos realizados.
La iniciativa también prohíbe la utilización de floreros o de cualquier tipo de recipiente que pueda acumular agua en el predio del cementerio u otros espacios públicos.
Los ciudadanos que no cumplan con la normativa serán notificados por escrito, y en caso de persistir la infracción, serán sancionados con una multa de 100 Unidades Fijas (una UF equivale al valor de un litro de nafta súper), aplicándose también a cargo del infractor todos los gastos generados para normalizar su situación, los que serán calculados por la repartición municipal correspondiente.
Por último, el Plan Integral exige que el Ejecutivo provea de manera gratuita y constante de repelentes a los establecimientos educativos de la ciudad, centros de cuidados de adultos mayores públicos y privados, cuartel de bomberos, y a todas las dependencias estatales.
El proyecto original sufrió una alteración mediante la cual también se autoriza al Ejecutivo a firmar convenios y a solicitar repelentes con el Laboratorio Industrial Farmacéuticos (LIF).




