Julián Acuña decidió lanzarse a un oficio que había quedado en manos de pocos. La luthería, el arte de construir y reparar instrumentos musicales, quedó algo rezagada durante varios años. Sin embargo, una nueva camada de jóvenes motorizó la profesión y, de a poco, fue revalorizando nuevamente la actividad. Apasionado de la materia, el sastrense no dudó en dejar su lugar de origen y emprendió una travesía hacia Buenos Aires para capacitarse. Finalizados los estudios, apostó por devolverle algo a la ciudad que lo vio nacer. “Sastre es mi pueblo y siempre me encantó vivir acá, jamás lo cambiaría por nada”, le contó a bumerangnews.com.
Fue un lustro el tiempo que le llevó a Acuña adquirir los conocimientos necesarios para que lo que comenzó como un hobby se transforme en una profesión y forma de vida. Con un taller propio emplazado en Sastre, el joven se convirtió en uno de los pocos luthier existentes en toda la región. “Tengo conocimiento de que somos tres en la zona”, detalló. Pasión, dedicación, amor al arte y el descubrimiento de un oficio en pleno auge.

¿Por qué decidiste estudiar y convertirte en luthier?
Me decidí y no lo pensé, se fue dando con el tiempo. A medida que fui descubriendo en qué consistía y de que se trataba el oficio, me fue interesando la carrera. La verdad que siempre me apasionó y me daba mucha curiosidad, por eso decidí interiorizarme en el tema.
De chico siempre se me presentaban preguntas tales como de qué manera los instrumentos eran fabricados, si era una máquina o el mismo hombre quien las hacía. Entonces esas dudas, en mi niñez y adolescencia, fueron despejadas a través de la lectura, mirando videos y hablando con personas que se dedicaban a eso.
¿Cuánto hace que te dedicas a esto?
Hace aproximadamente cinco años que me puedo dedicar. Primero como hobby y ahora como una tarea más seria.
Antes de estudiar, ¿Cuál era la relación que mantenías con la música?
De chico formaba parte o participaba en grupos de folklore, siempre manteniendo una relación con los instrumentos de cuerda.

¿En qué consiste el arte de la luthería?
La luthería es llamada como el oficio y arte que se dedica exclusivamente a la construcción de elementos e instrumentos de cuerda. En la historia se le llamaba luthier o laudero al que fabricaba instrumentos de cuerda flotada como el violín, viola o chelo. Actualmente nos referimos de manera más general, como una persona que construye herramientas aerófonas o de percusión.
¿Es necesario tener conocimientos musicales para desarrollar la profesión?
No es indispensable, sí de alguna forma te ayuda. Conozco personas se dedican a la luthería y que particularmente no sabían tocar una guitarra, pero eso no influyó en el momento de ser un buen profesional. Por ejemplo, conozco al señor Aldo Merlino, el cual las veces que pude hablar con él, me comentó que obviamente se debe estudiar la afinación de cada instrumento, pero el hecho de tocar con regularidad la guitarra no lo hacía. Digamos, no es excluyente pero si te ayuda bastante a la hora de construir.
¿Cuál fue el motivo por el cual decidiste volver a Sastre?
Principalmente por la forma de vida que uno puede llevar, es muy tranquilo. Además por la familia y afectos que se fueron formando. Sastre es mi pueblo y siempre me encantó vivir acá, jamás lo cambiaría.
Actualmente, ¿Cuál es la realidad del oficio?
Hay un auge en los estudiantes de luthería, se está difundiendo demasiado el oficio. En los años del ´30 o ´40, creo que no se llegaba a los diez luthiers. Hoy en día hay entre cuatro mil y seis mil estudiantes. Existen universidades donde se otorgan títulos superiores de ingeniería, títulos de oficio, que permiten la difusión de éste arte de una manera más profesional.
En la zona, ¿Cuál es la realidad del oficio?
Hay muy pocos. En Piamonte hay un chico que se dedica a reparar instrumentos y otro en Las Petacas, el cual se trasladó nuestra localidad. En Sastre ya somos dos, pero en la zona no hay demasiados.

¿Cuánto tiempo lleva fabricar o reparar un instrumento?
Depende del instrumento del cual estemos hablando. Existen reparaciones que llevan poco y otras, como por ejemplo las restauraciones, que llevan un tiempo más extenso. La construcción de una guitarra clásica demanda un plazo de entre tres semanas a dos meses, siempre dependiendo de los detalles, el tamaño y la dificultad del instrumento.
¿De dónde proviene la materia prima? ¿Es accesible?
La materia prima principal es la madera. Están las nacionales, que pueden conseguirse más fácilmente y a un costo menor, y las maderas importadas, que ya contraen la descripción para cada guitarra en especial. Llegan de Europa, África, Canadá, EEUU, y que las puedo obtener en Buenos Aires a un costo superior, pero obviamente, influyen directamente en el sonido y en la terminación del instrumento.
¿Realizaste algún proyecto fuera del país? ¿Cuáles son las metas o proyectos a cumplir?
Fuera del país todavía no, sí tengo varios proyectos. En este año o el siguiente con algún compañero de Buenos Aires tenemos la idea de hacer un intercambio a Brasil, pero no hay nada concreto aún. Por ahora mi único objetivo es mantenerme y seguir con esto que es lo que más me gusta, a los logros personales no les otorgo demasiada importancia. Espero seguir con el oficio durante toda mi vida, sin ningún tipo de interrupciones.
Por Dana Vázquez




