Santa Fe, modelo del donante de sangre voluntario habitual

Los bancos de sangre recuperan los niveles prepandémicos en Argentina. Santa Fe ejecutó planes para incrementar la donación y el donante voluntario

Los bancos de sangre de distintos lugares del país van recuperando los niveles prepandémicos como consecuencia del cambio del modelo de reposición al de donante voluntario en el que ya se venía trabajando, una mayor recolección fuera del hospital y una conciencia heredada de la donación de plasma de convaleciente, indicaron referentes en el Día Mundial del Donante de Sangre.

En Santa Fe

En el caso de la provincia de Santa Fe, donde se trabaja con el modelo de donación voluntaria y habitual, no se observaron dificultades durante la pandemia, entre otros factores porque «la demanda de sangre disminuyó» debido al aislamiento social y obligatorio de los primeros meses.

Así lo informó Andrea Acosta, coordinadora del área Hemoterapia del Centro Único de Donación, Ablación e Implante de Órganos (Cudaio), quien remarcó que el distrito, durante la pandemia, tuvo «dos colectas semanales para resolver el abastecimiento de sangre».

«Buscamos tres puntos de la provincia y tratamos de hacer algo programado. Lo que cambiamos fue la modalidad de participación: para garantizar las normas de higiene y seguridad, implementamos un sistema de inscripción y turno online para garantizar el distanciamiento social», explicó.

Ante una consulta de Télam, Acosta añadió que en el Cudaio «siempre se trabajó con el mismo nivel de demanda, lo que cambió el donante de reposición por el donante voluntario y habitual».

Todavía falta

A pesar de que muchos centros recuperaron los niveles prepandémicos, el promedio de donantes de sangre a nivel país continúa un 10% por debajo de los valores de 2019 y la mitad corresponde a reposición, es decir aquellas personas que se acercan a partir de la necesidad de un familiar o conocido, informó hoy el Ministerio de Salud al conmemorarse el Día Mundial del Donante de Sangre.

«En marzo de 2020 se registró una disminución del 80% de donantes en todo el país, habiéndose conseguido una recuperación de hasta 60% en 2021 en promedio nacional, destacando también que en algunas jurisdicciones la recuperación es mucho menor. Estamos a un 10% para la recuperación a números de 2019», indicaron desde la Dirección de Medicina Transfusional (DMT) de la cartera sanitaria nacional.

Además, se informó que del total de la sangre donada en 2019 el país tenía un 45% de donación voluntaria; en 2020 a pesar del fuerte impacto en la disminución de donantes la proporción aumentó a 55% y en 2021 quedó en 50%.

Esto implica que «sigue existiendo un 50% de donantes de reposición o dirigidos, que es lo que debemos revertir y lograr que el 100% provenga de donantes voluntarios y habituales», consideraron los voceros.

El requerimiento total estimado de donaciones para nuestro país es de 1.200.000 (según OMS) y en 2021 se obtuvieron aproximadamente 825.282 donaciones efectivas de un total de 915.508 donantes atendidos.

Los datos surgen de un informe elaborado por la DMT con información enviada por los Programas Provinciales de Sangre mediante un formato uniforme, que permite evaluar el estado de situación jurisdiccional, nacional y proponer a las autoridades sanitarias acciones y estrategias tendientes a alcanzar los mayores estándares de eficiencia y seguridad.

El Ministerio destacó, además, que «lo importante es que se cubren las demandas de requerimientos; existen algunos requerimientos superiores de grupos especifico, como ser O (+), o los grupos más difíciles, como AB (–) entre otros y cuando esto ocurre se trabaja en tal sentido, al igual que las plaquetas para evitar déficit y descartes».

En referencia a la recuperación, informaron que las medidas sugeridas y recomendadas por la Dirección de Medicina Transfusional permitieron «una gran recuperación gradual de las donaciones en las instituciones y centros que las adoptaron».

Entre esas medidas se destacan la promoción, la articulación con organizaciones de la sociedad civil y las colectas externas (fuera de los hospitales y otros centros de salud).

Cada 14 de junio se celebra el Día Mundial del Donante de Sangre y este año el lema elegido por OMS es «Donar sangre es un acto de solidaridad. Súmate al esfuerzo y salva vidas».

Este año, Argentina cumple 20 años de la creación del Plan Nacional de Sangre (Resolución Nº 70/02), cuyos objetivos abarcaban la regulación, sistematización de la información y educación.

A partir de su puesta en funcionamiento, la donación de sangre está organizada por los bancos de sangre y/o Centros Regionales de Hemoterapia en el marco de los Programas Provinciales de Hemoterapia de los Ministerios de Salud de cada jurisdicción.

La donación es un acto sencillo, rápido, prácticamente indoloro y seguro y puede donar sangre cualquier persona que tenga entre 16 y 65 años, pese más de 50 kilos, se sienta bien de salud, no esté transitando enfermedades que se transmitan por sangre (hepatitis, mal de Chagas, etc.); no haya realizado prácticas sexuales de riesgo en el último año y no se haya realizado durante el último año tatuajes, perforaciones o escarificaciones cutáneas.

«Hay numerosos mitos en torno al acto de de donar: que engorda o adelgaza, que si se tiene tatuajes ya no se puede donar nunca más; que se puede contraer enfermedades infecciosas; que hay que ir en ayunas, por nombrar solo algunos», explicó por su parte Alejandra Vellicce, jefa de la División de Hemoterapia del Hospital de Clínicas.

Y continuó: «Nada de esto es correcto, no tiene incidencia en el peso, es una práctica segura porque se utiliza todo material descartable; se puede donar después de los seis meses o el año de tatuarse y hay que descansar y desayunar bien antes de ir a donar».

Fuente: Uno Santa Fe