Rosca y llamadas cruzadas, una tarde de acuerdos previos antes de elegir al presidente del Concejo

Antes de la sesión de esta noche el cuerpo legislativo renovará las autoridades para el año próximo. Los tres bloques quieren quedarse con el máximo cargo. En la mira está el 2021, período en el cual se pondrán en juego 3 de las 6 bancas.

Todos quieren presidir el Concejo durante el próximo año. Como sucedió el 10 de diciembre del 2019, los teléfonos comenzarán a arder en la tarde de hoy y a medida que se acerque la hora de la votación – 18.30 -, las fuerzas políticas intentarán cerrar acuerdos para quedarse con el máximo cargo en la sala Raúl Cragnolino. En la mira está el 2021, un período donde se pondrán en juego tres de las seis bancas del recinto.

En el oficialismo prima el hermetismo. Hasta el momento no mostraron las cartas e incluso tampoco dejaron entrever un acuerdo previo con algún sector de la oposición. Para obtener la presidencia – Cagliero o Carabelli – deberá pactar con quienes están en la vereda de enfrente. Y en el FPCyS la disyuntiva no es menor. Darle el máximo cargo a Juntos por el Cambio significaría cederle el manejo del Concejo casi por completo. Pero otorgarle el puesto al peronismo implicaría entregarle la autoridad a quien es oficialismo a nivel provincial y nacional en un año electoral – en 2021 habrá comicios legislativos -.

A su vez, por debajo entienden que es difícil que la presidencia quede en sus manos – salvo un consenso previo con algún espacio que implique acuerdos futuros -.

Para el Justicialismo, el año que viene no será uno más. El bloque conducido por Sergio Balbi intentará sumar una nueva banca para fortalecer la fuerza legislativa luego de un año con la minoría dentro de la sala Raúl Cragnolino. Pero más allá de eso, el único representante del espacio en el recinto tiene la intención de continuar con el cargo – hasta hoy es el presidente – por un año más. Más allá de eso, si no cierra acuerdo con alguno de los espacios no podrá renovar el puesto. El edil es quien votará en último lugar con la chance de torcer la balanza si la decisión es reñida entre dos candidatos sobre el final.

En tanto, Juntos por el Cambio es quien juega con viento a favor. Es que el bloque ya tiene la mayoría de las bancas y sumaría como extra el voto doble en caso de tener que definir alguna definición sobre futuros proyectos. En caso de que la presidencia quede en sus manos, el espacio quedará con el manejo total del recinto. En el bloque tienen la convicción de quedarse con el máximo cargo. Leandro Baravalle fue siempre un convencido de no aceptar puestos en el Concejo – lo hizo público durante sus años de gestión y hasta rechazó los entregados -. Rubén Bustamante, por lo bajo, tampoco muestra interés en presidir la sala. Por ende, Elisabet Bonino aparece como la opción que llevarían en la tarde de hoy como candidata-.