Tras el escándalo ocurrido el pasado viernes en el Municipio local donde el Ejecutivo intentó mantener de forma privada una reunión con representantes de la Facultad de Medicina de la UNR para conocer los resultados finales del Campamento Sanitario, desde el Sindicato de Prensa de Rosario expresaron su «preocupación» ante lo ocurrido con el periodista de La Capital, Luis Blanco. La entidad calificó como «discriminación» la actitud de la intendencia quien, en un primer momento, sólo invitó a dos medios locales a presenciar el encuentro y, ante la presencia de otros comunicadores, intentó evitar su ingreso.
«La Comisión de Libertad de Expresión y Formación Profesional del Sindicato de Prensa Rosario expresa su profunda preocupación por la situación que vivió el corresponsal de La Capital en la ciudad de Sastre, departamento San Martín, Luis Blanco, cuando el viernes se presentó en la sede de la Municipalidad para realizar una cobertura y se le informó que sólo podían ingresar los periodistas invitados y que él no podría hacerlo. Allí se iba a realizar una reunión entre la intendenta María del Carmen Amero (UCR-FPCyS) y la cátedra Práctica Final y también el Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR y se expondrían los resultados finales de la experiencia conocida como campamento sanitario realizada el año anterior», comienza el relato del comunicado.
El parte continúa con una breve explicación de lo ocurrido en la mañana del viernes. «La Municipalidad había convocado a pocos medios para cubrir la entrega de la documentación. El resto de los periodistas interesados quedaban afuera, tal como explicó Luis Blanco ante esta Comisión del SPR, a la vez que señaló que las personas que habían sido invitadas se solidarizaron con los discriminados y no entraron. Un rato después se permitió el ingreso de todos a un acto muy breve donde se recibió el informe sin que se lo explicara o se pudieran realizar preguntas sobre un hecho de interés público como es el que tiene que ver con la salud de los habitantes de la ciudad».
Para finalizar, la Comisión del SPR considera lo ocurrido como «un hecho discriminatorio, que atenta contra la libertad de expresión pero también contra el derecho a la información de toda la sociedad. Hacemos un llamado para que desde la intendencia se respete el trabajo periodístico, la pluralidad de voces y el principio de máxima apertura para brindar a la comunidad la información que le corresponde».




