Este sábado 17 de junio se conmemora el bicentenario de la muerte de Martín Miguel de Güemes, quien es considerado el héroe de la Independencia y una pieza clave en la estrategia del libertador General José de San Martín.
Quién fue Miguel Martín de Güemes
Güemes nació el 5 de febrero de 1785 en la ciudad de Salta, provincia de la que fue gobernador de Salta durante seis años tras ser elegido por asamblea popular. Comenzó su carrera militar con apenas 14 años, cuando se sumó al Regimiento Fijo de Infantería que tenía un batallón en Salta. A lo largo de su vida se destacó en la Guerra de la Independencia y en las guerras civiles.
En 1805 fue enviado con su regimiento a Buenos Aires por expreso pedido del Virrey del Río de la Plata, Rafael de Sobremonte, quien temía un ataque inglés. Un año después participó de la Reconquista de Buenos Aires.
Qué hizo Miguel Martín de Güemes
Luego lo hizo en la Defensa de la ciudad y es protagonista de una curiosa hazaña ya que en aquel entonces al ver que un barco inglés había encallado por una bajante repentina del río, dirigió una carga de caballería y lo abordó. Esa es recordada como una de las pocas veces en la historia que un buque de guerra fue capturado por una partida de caballería.
Sin embargo, en 1808 padeció una grave enfermedad en su garganta que le produjo dificultad para hablar. Pese a que nunca se conoció con certeza, cursó síntomas similares a la hemofilia, enfermedad que hasta ese momento no era conocida, y que dificulta mucho la cicatrización de las heridas externas e internas. Logró su traslado a Salta y el 17 de junio de 1821 falleció con apenas 36 años.
Güemes además fue gobernador de Salta durante seis años y pese a no contar con demasiados recursos logró formar un batallón de gauchos para defender el Norte de nuestro país y enfrentar al ejército de españoles que descendían desde el Alto Perú con el propósito de conquistar nuestros territorios.
Ese ejército se lo conoció como “Los Infernales” y estaba constituido por más de 6 mil hombres que se enfrentaron victoriosamente en nueve oportunidades contra los españoles y detuvieron el avance de sus tropas sobre nuestros suelos.
Su resistencia y defensa en el Norte fueron elementos claves en las luchas por la independencia que coordinaron junto a Belgrano y San Martín. En 1821 el General Güemes fue emboscado y herido de gravedad por la espalda. Finalmente, falleció el 17 de junio de ese año a los 36 años de edad en Salta. Pese a que nunca se conoció con certeza, cursó síntomas similares a la hemofilia, enfermedad que hasta ese momento no era conocida, y que dificulta mucho la cicatrización de las heridas externas e internas
“El rostro de Güemes” – Por Rogelio Wenceslao Saravia Toledo
“(…) Es verdad que Martín Miguel de Güemes no fue retratado en vida, ni al óleo ni al lápiz y menos aún existió la posibilidad de reproducir su imagen a través del sistema ideado por el decorador teatral y físico francés Louis Jacques Daguerre (…)
El no haber posado para que se le pintara pudo haber respondido a múltiples y variadas causas, o circunstancias, todas conjeturales o meras suposiciones, tales como el hecho de haber vivido nada más que escasos 36 años (nació en 1785 y falleció en 1821) de los cuales pasó su infancia en Salta y su adolescencia en Buenos Aires, regresando recién en 1809, a los 24 años de edad, a su ciudad natal para emprender poco tiempo después de lleno, sin pausa ni descanso, su afanosa y heroica gesta de la lucha por la liberación del dominio español, lapso vital este de azarosos escasos 12 años transcurridos entre batallas y ajetreos políticos que, obviamente, no le dejaron resquicio de tiempo alguno ni sosiego para someterse a la tediosa tarea de posar para un retrato o tal vez porque pensó que ya habría oportunidades en el futuro o quizá no le interesaba pues no pensó tampoco que tendría tan prematura muerte y menos aún en las circunstancias en que ésta aconteció. (…)
Además estimo que en aquellos tiempos, no abundaban artistas plásticos en nuestra patria y que, los pocos que hubieran habido, tampoco andarían ofreciendo por doquier sus capacidades pictóricas en tal dilatado territorio y menos aún en nuestra Salta tan lejana, por aquel entonces, del puerto de Buenos Aires (…)






