El escenario climático comenzó a mostrar señales más favorables para el campo argentino luego de un otoño atravesado por lluvias intensas y fenómenos extremos.
Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario anticipó que el invierno tendría precipitaciones dentro de parámetros normales y temperaturas más bajas, mientras crecen las expectativas por un posible desarrollo del fenómeno “Niño” hacia fines de 2026. El comportamiento del océano Atlántico será determinante entre julio y septiembre, según los especialistas.
Los modelos climáticos analizados indican un enfriamiento del Atlántico frente a las costas sudamericanas, situación que reduciría el exceso de humedad sobre el centro del país. Esto permitiría una normalización de las lluvias tras los importantes eventos hídricos registrados durante abril. El nuevo patrón climático favorecería mejores condiciones para el inicio de la campaña fina, especialmente para la siembra de trigo en la región núcleo.
El informe diferencia el actual calentamiento oceánico de un fenómeno “Niño” completamente consolidado. Los técnicos explicaron que las temperaturas del Pacífico comenzarían a superar valores normales desde junio, aunque los efectos concretos sobre las lluvias en Argentina suelen sentirse con mayor fuerza durante la campaña gruesa, entre octubre y marzo. Todavía no está definido si el evento alcanzará una intensidad moderada o fuerte, aclararon desde el análisis climático.
Además, los especialistas señalaron un cambio en la circulación atmosférica luego de una transición verano-otoño marcada por varios episodios de ciclogénesis. Según el reporte, comienza a instalarse un esquema más estable y alineado con las condiciones típicas de la estación.
Para el sector agropecuario, el panorama abre perspectivas positivas de cara al trigo y a la próxima campaña de soja y maíz, con perfiles de humedad recargados en gran parte de la región pampeana.
Fuente: Sin Mordaza




