¿Qué es de la vida de Matías Arce?

¿Qué es de la vida de Matías Arce?

La Hiena salió de la cantera xeneize y al poco tiempo de su debut marcó un gol que le dio a Boca un título. Una especie de Benetti del nuevo siglo. Acá te contamos cómo siguió su carrera y en qué anda hoy...

Cuando escuchan su nombre a gran parte de los hinchas de Boca​ se les viene un gol a la cabeza: el de aquel 17 de diciembre del 2000 ante Estudiantes en la última fecha del Apertura del 2000. Ese día, Matías Arce tuvo su momento de gloria en el Xeneize. Y, si bien no duraría mucho, le alcanzó para ser uno de los responsables de que el club azul y oro haya ganado ese torneo. “Fue algo muy lindo. Yo sabía que Bianchi me iba a poner, entré e hice el gol”, le cuenta el ex volante a Olé, rumbo hacia los 20 años de ese logro.

Como una especie de Claudio Benetti​ del nuevo siglo, Arce tenía unos pocos partidos en Primera cuando le tocó convertirse en el héroe de la película, aunque en esas presentaciones había marcado dos goles a Belgrano y otro a Corinthians en la Mercosur.

Boca venía de ganar la Libertadores y días antes, la Intercontinental ante el Real Madrid. “En realidad yo iba a ser titular pero al final Bianchi se decidió por Gustavo (Barros Schelotto). Aunque me hizo saber que iba a entrar”, explica Arce. Y reveló lo que le impactó de ese día: “Cuando estaba entrando en calor la cancha se venía abajo. Sentí cómo se movía todo, era una locura ese estadio, la gente explotaba. Pero no me puse nervioso porque estaba realmente muy bien”.

Finalmente en el entretiempo, el Virrey le avisó al pibe que en ese momento tenía 20 años que ingresaría en lugar del Melli Gustavo y a los 74 minutos llegaría el momento de gloria, después de un pase largo de Riquelme y una cesión de Guillermo, con un remate cruzado que se le escapó al arquero Tauber. Unos minutos después, para cuidar el resultado, el DT lo sacó para poner a Nicolás Burdisso. Pero el gol quedó para siempre.

Después de ese partido, Arce jugó cinco más durante el 2001 y, aunque no le tocó jugar ni un minuto, formó parte del plantel campeón de la Libertadores 2001. “Lo disfruté”, dice sin dudar, aunque le hubiera gustado ingresar en algún encuentro.

De Boca se fue a Belgrano de Córdoba. “Me arrepiento de esa decisión, pero era pibe y preferí jugar. Por eso me fui. Después cuando escuché que Boca no tenía volantes, sentí que me fallé”, afirmó. De todas maneras, su estadía en el Pirata fue buena, marcó goles y fue una de las figuras del equipo. Pero su préstamo terminó y volvió a Buenos Aires.

Con la salida de Bianchi y la llegada del Maestro Tabarez, Arce volvió a cometer lo que para él fue otro error: alejarse de Boca y pasar a Gimnasia de La Plata, donde casi no jugó. Para colmo, tiempo después el Virrey volvió al Xeneize. “Me quería matar cuando me enteré que volvía él”, sostuvo. Y agregó con énfasis: “De Boca no te tenés que ir nunca. Tenés que quedarte a lucharla”.

Más tarde, logró ascender con Argentinos, donde se sintió muy bien y en gran nivel, y con Godoy Cruz. Pero a partir de ahí comenzó la gira por distintos destinos, a causa de “malos manejos y desesperación por encontrar club”.

La gira fue larga: Aragua de Venezuela, Alajuelense de Costa Rica, regreso al país para jugar en Platense, Teramo Calcio del ascenso italiano, Coronel Bolognesi de Perú, Guabirá de Bolivia, River Ponce de Puerto Rico, San Nicolo Calcio de nuevo en Italia, Sarmiento de Junín, Belgrano de Arequito y San Miguel, su último equipo en el 2015.

“Si quería seguir tenía que irme afuera y mis nenas ya estaban grandes y no me querían acompañar. Y ya no quería estar en el ascenso, era renegar mucho”, recuerda sobre el cierre de su carrera.

Ahora bien, ¿qué es de su vida a cinco años de haberse retirado? Tras haber estado trabajando un tiempo en la Secretaría de Deportes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en villas y sectores carenciados, Arce viaja por todo el interior para descubrir talentos para Boca.

Su trabajo en el área de captación comenzó hace dos años con la gestión de Daniel Angelici y sigue con Riquelme, que lo había acogido en su grupo cuando ambos eran jugadores y ahora lo mantuvo en el puesto.

“Hace dos años estoy en el área de captación de Boca. Estoy muy contento ahora con Román y el resto de los chicos. Se respira otro aire en el club”.

Fuente: Ole

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