Pullaro aspira a tener cámaras de video vigilancia rural en un año

Sería una vez que esté operativo en toda la provincia el plan de conectividad, que hoy tiene un avance del 20%. También anticipó que para mejorarlo trabajará en la configuración de un mapa del delito rural y el empoderamiento de fiscales con un "cuerpo de investigadores especializados".

A su paso por Venado Tuerto, el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro trazó los ejes de su gestión en materia de seguridad rural durante una conferencia de prensa con medios locales el pasado sábado 30 de diciembre.

Al ser consultado sobre la materia, el mandatario admitió las falencias que impiden una mayor protección de las comunidades rurales y anticipó que para mejorarlo trabajará en la configuración de un mapa del delito rural, el empoderamiento de fiscales con un «cuerpo de investigadores especializados» y, sobre todo, la tecnificación de la tareas de prevención como el uso de drones. En ese sentido anunció que aspira, en el plazo de un año, cuando esté 100% el plan de conectividad en la provincia, a instalar cámaras de seguridad en áreas rurales que permitan un seguimiento más eficiente de la seguridad en zonas inhóspitas.

«Cuando se termine de desarrollar el plan de conectividad, que está en el 20% en la provincia, gracias a un crédito internacional de u$s100 millones con 20 más de refuerzo; cuando lo tengamos terminado vamos a poner cámaras en las áreas rurales y desde los lugares de monitoreo nos va a permitir tener un control mucho más específico, que eso pretendemos que sea en no más de un año», declaró Pullaro. De igual modo, señaló que se trabajará en tecnificar a la fuerza. «Vamos a poner en funcionamiento los drones».

En cuanto a lo procedimental, anunció: «vamos a trabajar en la construcción del mapa del delito, con la articulación de las instituciones intermedias de la ruralidad; pero fundamentalmente trabajando con los fiscales, con un cuerpo de investigadores especializados, que nos permita ir sobre el delito complejo rural». Como ejemplo de los ilícitos a los que se apunta, mencionó las entraderas en los campos que derivan en robo de maquinaria, insumos o hacienda. «Ir sobre el delito más importante, también permite resolver lo más grueso del delito rural», planteó.

En su diagnóstico de la problemática, el gobernador sostuvo que «corrigiendo los parámetros de seguridad en términos generales, la seguridad rural siempre mejora». Al respecto señaló que, por lo general, son bandas urbanas las que acechan al sector agropecuario «y cuando vos tenés el control de las ciudades mejora el control en todo el territorio».

Sobre la situación de las fuerzas públicas encargadas de estos delitos, afirmó que la seguridad rural «tiene algunos problemas de deficiencias estructurales» relacionados a la cantidad de personal en la Guardia de Seguridad Rural, que ronda los 600/700 efectivos en 39 destacamentos. «Lo que hace que sea imposible un patrullaje preventivo en todas las áreas rurales de la provincia».

Por otra parte, ante varios periodistas de la región, Pullaro evaluó las medidas del gobierno nacional para el sector agropecuario. Si bien reconoció que dentro del DNU hubo medidas que venían reclamando el campo, la industria y el comercio «que pueden servir a fortalecer la producción», planteó que «toda reforma liberal tiene que venir con una baja de impuestos». Al respecto, argumentó que las reformas laborales necesarias para un proceso productivo más ágil, debería ser acompañado con menor presión impositiva.

«Entendí que el momento era para bajar las retenciones, también», sostuvo, porque en un escenario de recesión económica con inflación hubiera significado «más inversiones» por parte del agro. «Es entender el ADN de los chacareros; son gente que invierte en tecnología, equipamiento o ladrillos, pero que no se lleva la plata a un paraíso fiscal o la mete en el mercado financiero», indicó.

Fuente: Campo Litoral