Estiman 710.000 toneladas menos de trigo en Santa Fe

Un trabajo técnico de la Bolsa de Comercio de Santa Fe trazó la primera estimación para el cereal, así como una perspectiva para el resto de los cultivos.

A diferencia del ciclo anterior, en la presente campaña la sequía tendría un efecto mucho más dañino para la agricultura en el centro norte santafesino, resume un informe del Centro de Estudios y Servicios (CES) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe.

En la campaña 2021/22, pese a que también faltaron lluvias, en la región se generó una producción total de 7.333.445 toneladas (+6,5% respecto a la campaña previa). Los mejores desempeños los tuvieron el trigo, con un rendimiento promedio de 36,8 qq/ha, «el más elevado desde que se tiene registros»; y el girasol, que gracias a un aumento en la superficie sembrada (+5,9%) y en los rendimientos (+8,1%), la producción total ascendió a 206.563 tn. (+14,5% respecto a la campaña 2020/21).

Pero en el ciclo en curso, el trigo -que ya empezó a recolectarse- es hasta el momento el cultivo más afectado y se prevé una pérdida superior a las 700.000 toneladas.

En orden de dificultad, le sigue el maíz de primera con unas 8.000 hectáreas que no pudieron sembrarse, mientras lo implantado muestra signos de stress hídrico y necesitará lluvias «en niveles normales» para poder revertirlo.

En contraposición, la superficie de girasol se incrementó considerablemente respecto del año pasado (casi 20%) y el estado de los lotes es muy bueno, pero requerirán humedad en las próximas semanas, cuando ingresen en la etapa reproductiva.

De igual modo, la proyección para la soja en la región superaría el millón de hectáreas, alrededor de 6% superior al ciclo anterior. Esto podría deberse a que ocuparía buena parte de los lotes en los que fracasó el trigo o el maíz temprano.

El trabajo comprende 12 departamentos del centro norte santafesino que monitorea el Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) de la entidad: San Martín, San Jerónimo, La Capital, Las Colonias, Castellanos, San Cristóbal, San Justo, Garay, San Javier, General Obligado, Vera y 9 de Julio.

Trigo

La siembra del cereal culminó a principios de agosto, muy por debajo de las intenciones iniciales, con una superficie de 321.000 ha, una caída del 14,6% respecto al ciclo anterior y un 8,2% menos respecto a la campaña 2020/21.

Se estima que en el centro norte santafesino el rendimiento promedio por hectárea se ubicaría en torno a un 25,0-35,0% por debajo de la última campaña y una pérdida de área de alrededor de 6.000 ha, lo que implicaría una disminución de la producción de 710.000 toneladas, aproximadamente, en un escenario similar al de la campaña 2020/21.

La campaña anterior, culminó con una superficie cosechada de 375.900 ha y un rendimiento promedio de 36,8 qq/ha; siendo éste ampliamente superior al ciclo anterior (+109,4%) y el más elevado desde que se tiene registros.

En cuanto a la producción total, el cultivo registró un incremento interanual del 180,3%, luego del malogrado ciclo 2020/21, totalizando 1.381.430 tn, la más alta de la serie histórica del SEA.

Girasol

«Las próximas semanas serán claves, al comenzar las etapas reproductivas del desarrollo del cultivo, durante las cuales la demanda de agua es mayor», anticipa el informe, tras indicar que la condición de estos cultivos es muy buena, encontrándose un 95,0 % de los lotes en excelente estado, bueno en un 3,0 % y regular sólo en un 2,0 % del total del área implantada.

En cambio, el área de maíz 1° culminó con un 1,25% de hectáreas sembradas menos que en la campaña 2022/21. Se estima que la intención de siembra fue de 95.000 ha, mientras que la superficie final rondó las 86.900 ha.

Estos lotes «muestran un crecimiento bueno, aunque resulta de vital importancia que en los próximos meses se registren precipitaciones a niveles normales con el objeto de revertir signos de estrés hídrico en algunas zonas del centro-norte».

Soja de primera

La estimación de siembra para la campaña 2022/23 para el centro-norte provincial se ubica en el orden de las 1.000.000/1.010.000 hectáreas, representando un incremento en torno al 5,0 a 6,0% respecto a las intenciones de siembra de la campaña pasada. «Ese dato podría estar indicando un traspaso a este cultivo en aquellas áreas donde no se pudo concretar la implantación de trigo o maíz», supone el reporte.

Y se aclara que la proyección inicial podría estar sujeta a modificaciones en las próximas semanas; «considerando el caso que la ventana de siembra no sea favorable (tras la ausencia de precipitaciones normales), los cultivos variarán a soja tardía o maíz tardío».

Fuente: El Litoral