Un proyecto de ley presentado en el Senado de Santa Fe propone prohibir la venta, suministro y distribución de bebidas energizantes a menores de 18 años en todo el territorio provincial. La iniciativa apunta a regular el acceso de niños, niñas y adolescentes a productos que contienen altos niveles de cafeína y otros compuestos estimulantes asociados a potenciales riesgos para la salud.
La propuesta establece que ningún comercio, kiosco, supermercado, estación de servicio, local bailable, evento masivo o plataforma de venta online podrá vender o entregar bebidas energizantes a menores de edad. Además, prohíbe su comercialización dentro de establecimientos educativos públicos y privados, así como en actividades deportivas, recreativas o escolares organizadas por esas instituciones.
Presentan una ley para prohibir energizantes a menores en toda la provincia de Santa Fe
El proyecto –impulsado por el senado por el departamento Rosario, Ciro Seisas- también contempla la obligación de exhibir cartelería informativa en los puntos de venta, separar estos productos de las bebidas analcohólicas tradicionales en las góndolas y restringir la publicidad dirigida a niños y adolescentes. Para garantizar el cumplimiento de la norma, prevé multas económicas, decomiso de mercadería y clausuras temporarias para quienes incumplan las disposiciones.
En los fundamentos de la iniciativa, Seisas sostiene que existe una contradicción normativa entre las advertencias sanitarias que actualmente figuran en los envases y la ausencia de restricciones para su compra por parte de menores. Según señala el proyecto, organismos internacionales como la Academia Americana de Pediatría y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria han advertido sobre los efectos que pueden generar estas bebidas en niños y adolescentes, entre ellos trastornos del sueño, ansiedad, irritabilidad, aumento de la presión arterial y alteraciones cardiovasculares.
Además, el texto remarca que una sola lata puede alcanzar o superar los niveles de cafeína recomendados para menores de edad y advierte que el problema se agrava por las altas concentraciones de azúcar presentes en muchos de estos productos.
La mirada de los especialistas
La nutricionista Virginia Yódice respaldó la iniciativa y consideró que representa una herramienta de protección para la salud de las infancias y adolescencias.
«La salud no depende únicamente de decisiones individuales. Muchas veces está condicionada por entornos que facilitan o dificultan tomar buenas decisiones», explicó a AIRE. En ese sentido, sostuvo que cuando el acceso a determinados productos es muy sencillo, los consumidores quedan más expuestos a conductas que pueden resultar perjudiciales.
Para la especialista, las bebidas energizantes combinan dos elementos que hoy generan preocupación en materia de salud pública. Por un lado, el elevado contenido de azúcar, en un contexto donde crecen los casos de sobrepeso, diabetes tipo 2 y otras enfermedades asociadas a los hábitos de vida. Por otro, la presencia de sustancias estimulantes como la cafeína y la taurina, que consumidas en exceso pueden provocar efectos adversos en niños y adolescentes.
«Que el Estado empiece a regular este tipo de productos va en sintonía con la protección de los chicos», señaló Yódice, quien además advirtió sobre el deterioro de los hábitos de descanso en adolescentes.
Según explicó, cada vez son más frecuentes las consultas vinculadas a problemas de sueño en jóvenes que permanecen conectados durante la noche a celulares, videojuegos y otros dispositivos electrónicos. «A eso se suma el consumo de bebidas energizantes que los mantienen estimulados y despiertos durante más tiempo», indicó.
Si bien destacó que será necesario evaluar cómo se implementarán los controles y la fiscalización de la norma, consideró que se trata de una medida positiva. «Está bueno que el Estado implemente algún tipo de protección hacia estos chicos», concluyó.
La iniciativa ahora deberá comenzar su tratamiento legislativo en el Senado provincial. De avanzar, Santa Fe se sumaría a otras jurisdicciones que han impulsado regulaciones para limitar el acceso de menores de edad a bebidas energizantes, en línea con recomendaciones de organismos sanitarios internacionales.
Fuente: Aire de Santa Fe




