Políticas medioambientales: reconvierte botellas domiciliarias a bolitas lúdicas

Continuando con el reciclado de residuos, la Municipalidad de El Trébol puso en valor el vidrio recolectado y lo volcó nuevamente en el proceso productivo. Lo separado en su planta fue comercializado a la Tinka, la única fábrica de canicas de Sudamérica.

El Gobierno municipal de la ciudad de El Trébol continúa trabajando en políticas medioambientales y posicionando las acciones que se realizan en la planta de separación de residuos.

Una vez más, los materiales que se separan en origen, es decir, en los domicilios, fueron vendidos y puesto nuevamente en el proceso productivo. En esta ocasión, se trató de la venta en gran volumen de los materiales de vidrio como ser botellas blancas o de color.

El secretario de Coordinación de Gabinete, Eduardo Depiante, habló sobre este importante proceso y resaltó: “Los residuos separados correctamente no van a parar al basural, sino que son clasificados y acondicionados para su revalorización”.

“En este caso las botellas de vidrio desechadas las convertimos en insumos para la fábrica de bolitas Tinka”, aclaró sobre el destino de los materiales.

Fuente: Municipalidad de El Trébol