Autoconvocados piden al Municipio que explique fehacientemente lo sucedido en el barrio San Nicolás

La intención es que el Concejo, como órgano contralor del Ejecutivo, averigüe en qué se basó la intendenta y Cúnico para asegurar que los olores provenían de la mezcla de productos de limpieza y un pulguicida. "El hecho de que desde el Municipio se considere este episodio como una jugada con intenciones políticas implica un grado de irresponsabilidad institucional extremo", indicaron en un comunicado.

El pasado jueves Vecinos Autoconvocados le entregaron un petitorio al cuerpo legislativo solicitando respuestas firmes por lo ocurrido días atrás en el barrio San Nicolás cuando se desató la polémica por los fuertes olores a los cuales muchos vincularon directamente con el glifosato. «El hecho de que desde el Municipio se considere este episodio como una jugada con intenciones políticas implica un grado de irresponsabilidad institucional extremo y más cuando esta aseveraciones provienen de parte de la autoridad máxima de la ciudad, quien está obligada a velar por la salud de sus ciudadanos», reza el escrito.

El texto fue ingresado como correspondencia en el Concejo y leído en la sesión del jueves. Además, vecinos le enviaron una copia a la Municipalidad. La intención es que el Concejo, como órgano contralor del Ejecutivo, se encargue de averiguar en qué se basó la intendenta y el ingeniero Iván Cúnico para afirmar que las emanaciones que afectaron a un gran sector de la ciudad hayan sido producto de la mezcla de productos de limpieza y un pulguicida, descartando de plano la posibilidad de otra fuente de contaminación, sin -aparentemente- haber realizado ningún análisis. De acuerdo a lo que se deduce, sólo se habrían basado en los supuestos dichos de una vecina a la que ellos mismos acusaron como la responsable.

Tras la lectura del comunicado que posteriormente fue publicado en la página de Facebook de Municipalidad Sastre Ortiz y el descargo que hicieron tanto el ingeniero Cúnico como la intendenta María del Carmen Amero, quienes entregaron el escrito se preguntan: «¿En qué pruebas fácticas se basaron para descartar que el olor proviniera de una aplicación de agroquímico en un campo cercano a la ciudad? ¿Recorrieron galpones de la zona para comprobar que no se trató del derrame accidental de algún bidón con agroquímico, o la carga de alguna maquinaria para aplicarlo? ¿Cómo establecieron que fehacientemente el olor provino de la supuesta mezcla de creolina, lavandina y un pulguicida? ¿Solamente se basaron en los dichos de una vecina? ¿Cuál es el porcentaje de certeza que manejan en el municipio para afirmar sus dichos y descartar de plano que haya sido un agroquímico u otra fuente contaminante? ¿Por qué el ingeniero Cúnico, el día viernes, ante la presencia de dos inspectores y tres vecinos dijo que probablemente el olor correspondía al producto glifosato? ¿Qué lo hizo cambiar de opinión? ¿Qué cantidad utilizó supuestamente la “vecina” para que las emanaciones afectaran a muchas personas del barrio y zonas aledañas y que incluso llegara a olerse en el centro de la ciudad? ¿Por qué ni la señora ni su familia resultaron afectados en su salud si la aplicación de la mezcla afectó a todo el vecindario? ¿Se les practicó algún estudio para verificar su buen estado de salud?», sostienen.

Por otro lado, en el mismo escrito volvieron a reclamar con pedidos más concretos sobre límites a la aplicación de agroquímicos, controles y prohibición del glifosato dentro de la ciudad y hasta los 500 metros desde el fin de la zona urbana. «Se prohíba la utilización del herbicida glifosato en todas sus formulaciones y presentaciones dentro del perímetro urbano de la ciudad establecido por ordenanza vigente durante 2017 y hasta una distancia de 500 metros en el radio comprendido a partir del fin de la zona urbana. Que la zona de exclusión para el uso de todo tipo de agroquímicos a partir del fin de la zona urbana sea de al menos de 500 metros, con una ampliación en un tiempo prudencial para llevarla hasta los 800 o los mil metros», señalan.

En tanto, a lo largo del escrito que tiene una extensión de unas cinco carillas los Vecinos Autoconvocados indican que todas las personas que acompañaron con su firma el petitorio «sólo quieren sentirse protegidos y para lograrlo no basta con decir que “todo está bien”, eso es minimizar el reclamo. «Es su deber como funcionarios demostrar con pruebas lo que sostienen en sus dichos. Este grupo de vecinos como tal, no lanzó ningún tipo de acusación, no señaló a nadie, no incurrió en la irresponsabilidad de hacer hipótesis sobre el hecho. Lo único que nos moviliza es el resguardo de la salud de toda la ciudad, incluso de la señora intendenta».