Penambí Berá: Medio siglo de brillo y el latido eterno del carnaval sastrense

A más de cinco décadas de su creación, la comparsa que le da vida a los corsos cariocas de la ciudad de Sastre se trannsformó en un movimiento popular que no detiene su crecimiento.

No es solo una comparsa, es un fenómeno social que transforma a toda una ciudad. Hablar de la historia de Penambí Berá es recorrer las venas de Sastre, donde el repique de los redoblantes, el sonido de los vientos y el brillo de cada traje dicta el pulso de la comunidad desde hace más de 50 años.

Fundada a principios de la década del 70, Penambí Berá nació bajo la visión de un grupo de entusiastas que buscaban darle una identidad propia a los corsos locales. Su nombre, de raíz guaraní (Mariposa brillosa), es una metáfora perfecta para la metamorfosis que vive la cabecera departamental cada verano.

Lo que comenzó como un pequeño grupo de baile se convirtió rápidamente en una de las comparsas más grandes de Santa Fe, llegando a contar con más de 400 integrantes en escena, entre pasistas de todas las edades y su imponente banda musical.

La identidad de Penambí se sostiene sobre tres ejes que la distinguen de cualquier otra formación. La música carioca en vivo, que a diferencia de muchas comparsas que utilizan pistas, el grupo artístico sastrense cuenta con una banda masiva de vientos, percusión, cuerdas y voces que ejecuta arreglos complejos, dándole una potencia sonora única.

El trabajo artesanal de cada traje es una obra de ingeniería. La utilización de plumas, el bordado del vestuario y los espaldares monumentales son fruto del trabajo de todo un año en los talleres locales.

Y el fuerte sentido de pertenencia que caracteriza a toda una comunidad y se extiende por la región hace que ser parte de Penambí sea un rito de iniciación. Familias enteras, desde abuelos hasta nietos, comparten el corsódromo en una muestra de herencia cultural inigualable.

Un escenario con mística propia

Plaza Independencia se convierte cada febrero en el epicentro de esta historia. Por ese espacio pasaron temáticas memorables que rindieron homenaje a la naturaleza, las civilizaciones antiguas y los sueños humanos. Penambí Berá no solo desfila, narra una historia a través del despliegue coreográfico de sus pasistas.

Presente y Futuro

Hoy, consolidada como el alma mater de la Capital Provincial del Carnaval, la comparsa sigue innovando sin perder su esencia. Con la mirada puesta en la sostenibilidad y la profesionalización de su despliegue, la «Mariposa» sigue volando alto, recordando que mientras haya un ritmo carioca sonando, el corazón de Sastre seguirá latiendo fuerte.

La mariposa que nació en una reunión

No hay archivos históricos. Lo que se conoce es a través de relatos a lo largo del tiempo. De esa forma, la historia de Penambí Berá fue reconstruyéndose hasta conocer detalles de sus raíces. Según los testimonios, el origen se funda en una pequeña reunión de un puñado de integrantes de la Banda de la Policía en la casa del gran maestro Olindo Strada.

Durante esa época, los carnavales de Corrientes comenzaban a tomar trascendencia y sus comparsas llevaban nombre en guaraní. Los participantes de aquel encuentro, que ya habían decido formar un grupo con músicos y pasistas, recurrieron a un veterinario que venía de Paraguay y se había establecido en Sastre. Este les sugirió Panambí Berá – mariposa brillosa – aunque por un error la denominación se deformó a lo que actualmente se conoce como Penambí Berá.