Sólo le resta una actuación a Penambí Berá para despedirse de la gente en la Capital Provincial del Carnaval. Será este lunes en el cierre de la edición N° 61 de los corsos sastrenses cuando la comparsa se suba al escenario por última vez y pasada la medianoche toque el acorde final hasta el 2024. «La última, sobre todo la espera, genera mucha emoción. A la vez uno quiere que el carnaval no termine nunca. Se ensaya todo un año y cada jornada pasa muy rápido. Después viene la espera hasta el año siguiente», explicó la directora de a comparsa, Valeria Ginepro, al ser consultada sobre las sensaciones que se generan en la previa del cierre de los corsos en diálogo con Maldito Despertador – programa que se emite de lunes a viernes de 9 a 12 por Radio Cronos FM 107.1 -.
Los 60 músicos que se presentan noche a noche sobre el escenario para hacer vibrar a toda una región se preparan para el último baile. Y como en cada cierre de los carnavales, por el cuerpo de cada uno de ellos corre una sensación especial. «Siempre es más emocionante que el resto. Se suben ex músicos. Arriba del escenario se siente una energía diferente. Nuestro ritual es volcar todo el trabajo que se hizo a lo largo de los meses sabiendo que por delante nos espera un año sin volver a ese lugar», explicó Ginepro.
Así, el contagio de Penambí Berá genera el deseo de muchas personas de ser parte de la banda, una situación que se refleja con el número de músicos que se suman año tras año. Es más, desde la organización hasta se llegó a tejer la posibilidad para este 2023 de contratar un escenario de mayores dimensiones considerando que la superficie comenzaba a quedar cada vez más chica. «Al ver cómo crece la comparsa, hay muchos que quieren integrarse. Y si bien en Sastre hay algo cultural con la música y la Penambí, este año se incorporaron muchos chicos de afuera. Eso me sorprendió gratamente», indicó la directora de la comparsa, quien agregó: «Ya hay gente que me dijo que el año que viene se va a sumar».
Sobre el cierre, Ginepro explicó que observa un fuerte crecimiento del grupo año tras año, causa que la empuja a continuar por este camino. «Hay muchos chicos que se suman al grupo y llegan desde Penambí Junior. Otros que ni siquiera vienen del semillero. Entonces durante todo el año trabajo con ellos. Llegar a los carnavales y verlos sobre el escenario me enorgullece. Ellos tienen muchas ilusiones de estar en ese lugar», concluyó.




