Pavimento caliente: el Municipio quiere cambiar el plan de pago y bajar intereses

Tras el descontento y las presiones de frentistas, al Ejecutivo no le quedó otra que motorizar una nueva propuesta. La intendente se lo comunicó este miércoles a vecinos en un encuentro que mantuvieron en su despacho. Quiere llevar a un máximo de 84 cuotas la financiación y reducir al 1,3% la tasa mensual. Hubo una reunión tensa en la esquina de Colón y 25 de mayo.

Los apuros por sacar el programa de pavimentación de 15 cuadras entre gallos y medianoches le jugaron una mala pasada a la intendencia. Después de las horas calientes que se vivieron en la ciudad entre vecinos afectados y el Ejecutivo, que incluyó una fuerte reunión en la esquina de 25 de Mayo y Colón entre frentistas y funcionarios, la Municipalidad quedó contra la pared y ante las presiones no tuvo otro remedio que proponer un cambio de reglas de juego a mitad de camino. Bajar la tasa de interés del 2,5% al 1,3% y subir el plan de pagos de un máximo de 36 a 84 cuotas.

No fueron las únicas desprolijidades de las autoridades locales, pero sí las de mayor gravedad. El Ejecutivo metió de un día para otro el proyecto en el Concejo y, con la mayoría en el cuerpo legislativo, salió como pan caliente de la sala Raúl Cragnolino. Pero los vecinos involucrados pasaron de la satisfacción a la ira en un abrir y cerrar de ojos. “Me puse contenta porque al fin iban a arreglarme la calle frente a mi casa, pero nunca me notificaron que tenía que pagar yo los trabajos”, fue el descargo de una ciudadana con bumerangnews.com que se replicó en las voces de muchos sastrenses involucrados en el programa.

Es que desde la intendencia anunciaron con bombos y platillos el proyecto de 15 cuadras, aunque evitaron brindar detalles y obviar lo que rápidamente salió a la luz. Algunos fueron notificados, otros no. Y para sorpresa de todos, los trabajos debían ser abonados por ellos mismos. El costo de obra llega a los $13.674.492,86 y para el vecino tiene un valor de $5.300,19 por metro lineal. El pago de la obra debía realizarse de dos formas: en tres cuotas o financiada en 12, 24 o 36 cuotas con un interés del 2,5% mensual.

En plena campaña electoral, hacia fines del mes de mayo – la elecciones generales fueron el 16 de junio – el Municipio realizó el mejorado en dos cuadras sobre calle Zeballos (entre Oroño y Moreno) sin cobrarle absolutamente nada a los frentistas. Pasados los comicios y tras haber logrado el triunfo electoral que le aseguró cuatro años más de mandato, quisieron pasar por alto ese detalle no menor y lanzaron obras de pavimentación, pero esta vez financiadas por el bolsillo de los ciudadanos. Algo que no fue perdonado por un sector de la sociedad que puso el grito en el cielo.

Máquinas en marcha con oposición abierta

A pesar que aún rige la apertura del Libro de Oposición para que vecinos estampen su firma y se opongan a la obra, la empresa adjudicataria de los trabajos – Laromet – ya puso en marcha las palas. Este miércoles realizó dos cuadras sobre calle Lisandro de la Torre – entre Maipú y Alem – cuando todavía no se cerró la fecha límite para que lo ciudadanos se acerquen a asentar su descontento.

De acuerdo al artículo 1º del proyecto, se declaró “de interés público la pavimentación con concreto asfáltico de las calles Dr. Hugo Novatti entre Iturraspe y Oroño (3 cuadras); Rivadavia entre Italia y Dr. Hugo Novatti (2 cuadras); Richieri entre Alem y Chacabuco (1 cuadra); E. D. Ortiz entre L. de La Torre y Hernández (2 cuadras); Zeballos entre Colón y Av. Belgrano (2 cuadras); Alberdi entre Alem y Chacabuco (1 cuadra); Chacabuco entre Alberdi y L. de La Torre (1 cuadra); L.de la Torre entre Alem y Maipú (2 cuadras); Oroño entre Dr. Hugo Novatti y Richieri (1 cuadra)”.

En el Concejo, la ordenanza fue aprobada mediante una sesión especial convocada por el presidente del recinto. Fue un lunes por la noche – el proyecto se había presentado el jueves anterior – donde los tres ediles oficialistas – Susana Bruno, Edgardo Figueroa y Oscar Cagliero – junto a Eva Lucero – PJ – aprobaron la iniciativa. En tanto, los ediles de Cambiemos – Ruben Bustamante y Leandro Baravalle – se abstuvieron ante la imposibilidad de tratar y debatir las intenciones del Ejecutivo.

El apuro por aprobar proyectos que implican trabajos de montos millonarios en sesiones especiales, el cambio de reglas sobre la marcha y el inicio de obras sin considerar los tiempos de los ciudadanos han dejado al descubierto, una vez más, las desprolijidades políticas en el Municipio local.