El PRO Santa Fe ingresó su proyecto de ley electoral de la provincia, que plantea una gran diferencia respecto a otras iniciativas que ya están en la Legislatura: que las Paso sean optativas.
En sintonía con la estrategia de Unidos de que cada partido elabore su propio proyecto, el partido amarillo presentó este miércoles por la mañana su texto. Lleva la firma de las diputadas Ximena Sola, Astrid Hummel y María Fernanda Castellani.
La iniciativa tiene 34 artículos, que plantean regulaciones sobre ficha limpia, el financiamiento de los partidos, el diseño de la boleta única e incluso la veda electoral.
La novedad que introdujo al debate la fuerza presidida por la exvicegobernadora Gisela Scaglia tiene que ver con las primarias.
La ley electoral del PRO Santa Fe
El proyecto plantea que el sufragio en las primarias será voluntario para los electores habilitados, por lo que no habrá sanciones para quienes no vayan a votar.
Pero además, la propuesta del PRO habilita a que las agrupaciones, alianzas y frentes que tengan una sola lista de precandidatos pueden optar por no participar de las primarias. En ese caso, pasan directamente a la elección general.
Es una diferencia sustancial con otros proyectos presentados en la Legislatura, tanto del oficialismo como del peronismo. Todos coinciden en sostener las Paso con su formato actual.
Sobre la boleta única, el PRO Santa Fe se muestra a favor de sostener las cinco boletas, una por cada categoría en juego: gobernador, diputados, senador, intendente y concejales.
En ese punto, el partido amarillo se despega de la UCR, que plantea reducir las boletas a dos: una para cargos provinciales y otra para los locales. Y se acerca a la postura del Partido Socialista, que también defiende las cinco boletas.
Otro aspecto en que se diferencia del radicalismo es que las fuerzas políticas podrán oficializar listas de diputados sin la obligación de presentar candidaturas a gobernador. Lo mismo en el caso de concejales e intendentes.
Respecto al piso para ingresar al reparto de bancas, el otro gran debate en la política santafesina, el PRO propone un umbral de 4 por ciento, pero de los votos afirmativos válidos. Es un requisito mucho más bajo que el del resto de los proyectos de Unidos y el PJ, que van del 3 por ciento al 5 por ciento del padrón.
En cuanto a ficha limpia, el proyecto establece que no podrán ser candidatos quienes hayan cometido delitos de corrupción, homicidios y lesiones leves agravados por odio de género, orientación sexual, identidad de género, contra la integridad sexual, trata, lavado de activos y de lesa humanidad. Tampoco podrán presentarse los deudores alimentarios.
Una propuesta novedosa es que elimina las restricciones durante la jornada electoral y las 48 horas previas a la elección. De esta forma, podrán realizarse espectáculos públicos, eventos culturales deportivos y sociales, podrán abrir bares, restaurantes y boliches y podrá venderse alcohol según la normativa vigente.
De aprobarse el proyecto, tampoco habrá veda respecto a la realización y difusión de encuestas.
En busca de acuerdos
Sin acuerdo interno, la alianza que nuclea a la UCR, el PS, el PRO y otras fuerzas adoptó el mismo método que usó en la Convención Constituyente: que cada fuerza presente su proyecto y se llegue a una síntesis con la oposición.
Con la movida del PRO, los proyectos de reforma electoral se acercan a la decena. La UCR presentó dos -uno en el Senado y otro en Diputados-, al igual que el PS. El Frente Amplio por la Soberanía (FAS) y UNO hicieron lo propio en la Cámara baja.
Dividido entre distintos sectores, el peronismo presentó un proyecto en el Senado y otro en Diputados.
El receso invernal terminó, pero esta semana no habrá sesión en ninguna de las Cámaras. Aunque parece el escenario más probable, dada la mayoría de Unidos y el mayor clima de acuerdos con el PJ, todavía no está confirmado si el Senado será la cabecera del debate.
Aunque el oficialismo tiene votos propios, Unidos apuesta a que la ley electoral salga con el suficiente volumen político para que las nuevas reglas de juego nazcan con una legitimidad holgada.
La alianza que nuclea a la UCR, el PS, el PRO y otras fuerzas pretende aprobar durante agosto la nueva ley electoral, que debe ajustarse a los parámetros que estableció la Constitución sancionada en 2025.
Fuente: La Capital




