Una nueva renuncia en el Ejecutivo local expuso los roces existentes en el segundo piso de la Municipalidad. Se trata de Carolina Ninni, una de las asesoras legales de la intendencia que se había sumado a la actual gestión el 10 de diciembre de 2015. El alejamiento ocurrió la semana pasada y según pudo saber bumerangnews.com, las causas tienen un vínculo directo con la tirante relación que llevaba con la jefa del Municipio, María del Carmen Amero. En poco más de dos años, hubo cuatro personas que que dejaron su cargo.
Primero fue el por entonces secretario de Hacienda, Claudio Seveso, el que decidió abandonar el barco a principios de agosto de 2016, a ocho meses después de haber asumido. El alejamiento de quien manejaba las finanzas obligó a rearmar el rompecabezas en el Ejecutivo. Eduardo Botto, que ocupaba la secretaría de gobierno, pasó a administrar los números de la intendencia y su silla estuvo vacante un tiempo. Más tarde, entrado el 2017, fue nombrada Julieta Poratti. La licenciada en Ciencias Políticas estuvo 7 meses e, inesperadamente, pegó un portazo a siete meses de estar su función.
Los momentos de tensión política sucumbieron el edificio de esquina de Colón y 25 de mayo a fines de noviembre del año pasado. En el medio se produjo el alejamiento de Darío Hernández. Hasta ese momento, quien además era presidente del radicalismo local, estaba encargado del área de compras en el Municipio.
Y la semana pasada volvieron a quedar expuestos los cortocircuitos dentro del Ejecutivo. Una de las dos asesoras legales presentó su renuncia de manera indeclinable. A pesar que aún no existió un comunicado oficial, el alejamiento de Ninni abre los interrogantes sobre la relación que existe entre la intendenta y su equipo de trabajo.
En dos años y tres meses de gestión ya dejaron sus cargos cuatro personas, tres de ellas en puestos claves y una, de menor jerarquía, pero con una función crucial para el Ejecutivo. Es más, la secretaría de gobierno todavía sigue desierta – por lo menos de manera oficial nunca se nombró a nadie -. Y el área legal, una fuerte impronta a la que apostó esta gestión, se quedó sin una de sus asesoras.




