Entre agosto y diciembre de 2015 ocupó un lugar en el Concejo. Este año, sólo se sentó dos meses tras casi 300 días sin actividad. Sin embargo, el momento que le tocó transpirar política fue cruel. Un año y medio cargado de tensión, insultos y denuncias fueron suficiente para que la decisión sea tajante. «Dije que cumplía mi mandato y me iba. Mi idea es esa, seguramente es por todo lo que pasó», señaló el actual presidente de la Sala Raúl Cragnolino en diálogo con Maldito Despertador – programa que se emite de lunes a viernes de 9 a 12 en Radio Cronos FM 107.1 -.
El funcionario del Frente Progresista dejó en claro que nunca imaginó vivir una situación como la que atraviesa desde hace más de un año. Sin embargo, se mostró confiado en que el receso de verano será crucial para enfriar el ambiente. «Después de las vacaciones quizás los ánimos se puedan calmar. La falta de respeto no va. Hay que tener más templanza y hacer mejor las cosas».
El edil explicó que los momentos de tensión y los agravios del último tiempo juegan en contra de las aspiraciones de personas bien intencionadas que desea colaborar, desde ese costado, con la comunidad. «Ante semejante disputa la gente se vuelve reacia a participar en política», destacó.
El camino de Cagliero al Concejo
Para recordar la llegada de Cagliero al Concejo hay que armar un rompecabezas y comenzar a entender la compleja trama. Fue en agosto de 2015 cuando el edil se hizo cargo de la banca vacía que dejó María del Carmen Amero de Brunazzo. En aquel entonces, la actual intendente había decidido renunciar a su cargo para comenzar a trabajar en su futura función como jefa del Ejecutivo, la cual comenzaría en diciembre de ese mismo año.
Su lugar fue ocupado por Cagliero, quien había sido el segundo de Amero en la lista a concejales de los comicios que renovaba bancas en 2013. El edil no había ingresado a la Sala Raúl Cragnolino en ese momento por no contar con los votos suficientes. Sin embargo, el año pasado fue electo en junio para el mandato de diciembre 2015 hasta el mismo mes de 2019.
Pero una jugada política cambió el mapa. Cagliero se hizo cargo en agosto de la plaza vacía que había dejado Amero y, de esa forma, renunció a dos años de mandato – al ocupar el lugar de la actual intendente su período se redujo hasta 2017, cuando época en que culmina el cargo la funcionaria -. Si esa estrategia no se hubiese puesto en práctica, Nicolás Giménez – número 3 en la boleta del Frente Progresista en las elecciones 2013 – debería estar sentado en el recinto hasta el año que viene.
Por eso, en diciembre del 2015 Susana Bruno y Edgardo Figueroa – dos y tres en la lista que encabezaba el actual presidente del recinto – escalaron una posición. Este último, si Cagliero no reemplazaba a Amero, no se hubiera transformado en funcionario ya que, por los votos obtenidos, no llegaba a conseguir una banca.




