– Terminó un año atípico no solo en lo sanitario y por ende en lo económico sino también en la parlamentario. La pandemia hizo que la Cámara cambiara de sede (Paraninfo), que haya sesiones virtuales y semivirtuales…
– Fue un año sorpresivo, nadie esperó algo parecido. En los primeros meses un shock, pero daba la sensación de que tanto los gobiernos como especialistas en salud, infectólogos se la sabían todo y tenían todo controlado. Con el correr del tiempo se les fueron quemando los papeles a todos -no solo en la Argentina- y hoy nadie puede pronosticar cuándo se termina la pandemia, cuándo se termina de vacunar, cómo va a evolucionar la situación. Existe más incertidumbre que otro cosa.
Fue un año complejo, pero muy bueno para la Legislatura, en particular, si me abstraigo del contexto. Hubo muchísimo trabajo legislativo. Arrancamos en enero con las famosas leyes de emergencia y nos paramos hasta el 30 de diciembre; sesionamos todo el año, hubo permanentes reuniones de comisiones, plenarios, presencial o virtual, nunca paramos el funcionamiento. Como dato objetivo se han presentado y discutido más de 3 mil proyectos, el doble de cualquiera de los diez años últimos años. Además hubo un buen clima en la Legislatura; en Diputados ha habido discusiones fuertes, polémicas pero dentro de un clima de respeto, de debate y eso se debe rescatar.
De todas maneras ¿hubo una relación difícil de la Cámara con el Poder Ejecutivo?
– Con el Poder Ejecutivo diría que no hubo relación; no hubo relación de la Cámara de Diputados con el Ejecutivo. Las pocas reuniones que ha habido a lo largo del año con ministros, intentando buscar alguna concertación, acuerdo, consenso, no han fructificado. No ha habido voluntad ni vocación del gobierno por buscar diálogo en la Cámara. Hasta ahora funcionaba de alguna manera el Senado como especie de articulador, en algunos proyectos, de algunas leyes, pero no sé que ocurrirá de aquí en adelante.
– El Frente tiene mayoría en Diputados y ha intentado llevar a leyes temas que fueron agenda de su gobierno y el gobierno actual los acusó de querer gobernar. ¿Se encuentran en una situación complicada porque no comparten todo lo que hace el Ejecutivo?.
– Desde luego que no, pero no hemos visto vocación de diálogo y de busca de acuerdos con la oposición en Diputados donde el Frente Progresista es mayoría. Es su estrategia, una forma de gobernar, obviamente no ha sido nunca la nuestra pero es el estilo, la forma de este gobierno. Durante algún tiempo tuvimos un mayor diálogo con Esteban Borgonovo pero rápidamente nos dimos cuenta que Borgonovo no era la figura que el gobernador había empoderado para las decisiones políticas. Con la partida de Esteban nos hemos quedado prácticamente sin interlocutores en el gobierno.
– ¿Las pocas reuniones que ha tenido con el gobernador Omar Perotti no han servido para hablar de la agenda provincial?
– Fueron dos reuniones: una en Santa Fe, la otra en Rosario pocos días antes de la presentación del Presupuesto donde hablamos sobre presupuesto y ley tributaria. Obviamente le manifesté la vocación de darles tratamiento rápido, y de hecho lo hicimos en ambos casos, pero nunca hubo una vocación de buscar acuerdos. Ambas leyes las hemos votado porque consideramos que son herramientas necesarias para el gobierno pero no porque hubiéramos llegado a algún acuerdo con el Ejecutivo. En el caso del presupuesto los acuerdos se lograron en el Senado y es una manera de resolver la situación pero no es lo habitual y lo común.
– En la semana última el ministro (Marcelo) Sain lo acusó a usted de frenar las leyes de seguridad y dijo que las hará efectivas por decreto.
– Si lo podía hacer por decreto sería bueno que lo hubiese hecho al inicio de la gestión y no hubiéramos perdido un año. Los proyectos de leyes fueron presentados en octubre, tenemos un equipo muy grande de gente trabajando en ese tema, hemos convocado a asesores. Son proyectos complejos. Al gobierno le llevó más de diez meses elaborarlos y es razonable que las cámaras se tomen su tiempo para poder estudiarlo. En el medio aparecieron otros temas como Presupuesto, ley Tributaria que fueron prioridad. Incluso en las charlas con el gobernador él me priorizó estos temas que tienen que ver con la gobernabilidad y la economía. En febrero y marzo tendremos debates sobre el tema seguridad. Los vamos a trabajar con mucha seriedad, responsabilidad porque son leyes que no tienen que ver con el presente ni el corto plazo, tienen que ver con el futuro. Van a tener impacto sobre los próximos gobiernos y como nosotros tenemos expectativas de volver al gobierno en una fecha no muy lejana, nos interesa que sean leyes que tengan fuerte respaldo, consenso legislativo. Vamos a trabajar para esto.
– El gobernador habló de cambiar la forma de hacer política y cuestionó a la Legislatura
– Hasta ahora hemos dado tratamiento a todos los proyectos de leyes. No sé a qué se refiere.
– Volvió a hablar del presupuesto 2020 que lo armaron durante los últimos meses de su gestión..
– Eso ya terminó. Pero además es una discusión absurda porque ese presupuesto fue aprobado por unanimidad en las dos cámaras. Fue un acuerdo legislativo de todos los bloques, incluido el peronismo en todas sus expresiones y la redacción final se acordó con Walter Agosto y Rubén Michlig. Hay testigos.Yo asumí con un presupuesto que elaboró la gestión de Antonio Bonfatti y Hermes Binner lo hizo con uno elaborado por Jorge Obeid. Obviamente después se acuerda en la Legislatura y fue lo que ocurrió en esa oportunidad.
– ¿Usted sostiene que este año no hubo obstrucción legislativa?
– Si me lo dicen podemos ver a qué aspecto se están refiriendo pero hasta ahora hemos tratado todos los temas a pesar de que nunca hubo diálogo con el Poder Ejecutivo. He sido gobernador cuatro años, senador, y normalmente cuando hay un proyecto de ley que le interesa al Ejecutivo vienen ministros, se proponen cambios, se aceptan sugerencias de los legisladores, se buscan textos. Fíjese lo que pasa a nivel nacional donde hay discusiones, acuerdos entre bloques. Esto no ha pasado en la Cámara de Diputados. Lo que hemos aprobado es porque entendíamos que responsablemente teníamos que aprobarlo, pero no existe ese diálogo, ese ida y vuelta, esa búsqueda de acuerdos legislativos. Hasta ahora el Senado ha jugado ese rol pero no sé que pasará en el futuro. Pretendemos tener una interlocución más directa con el gobierno, sería mucho más razonable.
– Ha vuelto a recorrer la provincia, cuando habla con intendentes, presidentes comunales también dicen tener problemas por falta de diálogo con el gobierno?
– Sí, es generalizado, incluso hay intendentes del peronismo que también lo dicen por lo bajo. Hay una falta de ida y vuelta entre gobierno y gobiernos locales en general -puede haber excepciones- falta de respaldo, de proximidad del gobierno provincial en relación a los gobiernos locales. Es evidente, notable. No solo en términos de vinculación, de diálogo, sino también en términos económicos. Los municipios, por lo menos los del Frente Progresista, se han tenido que arreglar frente a la pandemia -en gran parte- con recursos propios.
– ¿Pero hubo recursos votados por la Legislatura para la pandemia?
– Les votamos muchísimos recursos. Votamos la ley Covid que eran 15 mil millones de los cuales el compromiso era que 3 mil eran para municipios y comunas y la fecha no han llegado a los 800 millones de ejecución de esa partida. Ha pasado casi un año.
Fuente: El Litoral




