Tras cumplir con su mandato como concejal del oficialismo, Oscar Cagliero realizó un análisis de su paso por la sala Rúl Cragnolino a lo largo de los seis años en los cuales ocupó la banca del recinto. Recordó momentos complicados y sesiones fructíferas. «Me llevo muchas cosas. Alegrías un montón, fue maravillo pasar por este espacio. Hubo momentos duros, muy complicados. Y otros donde estuve complacido de ser parte de esto. Al momento de redactar ordenanzas me sentía feliz porque lo hacían pensando en el beneficio de la gente», sostuvo en diálogo con bumerangnews.com. Además, adelantó que continuará ligado a la política.
Fueron seis años de arduo trabajo como edil. Cagliero tuvo su paso por el Concejo el último viernes donde se despidió de sus funciones. El hoy ex edil de la ciudad dejó en claro que no se desligará por completo de la política y su vida continuará de cerca con el grupo de trabajo al cual perteneció. «Ya les dije que voy a estar acompañando desde afuera, asesorando y colaborando con quienes se encuentran dentro del Concejo. Creo que no se termina todo porque a uno se le finaliza el mandato. Continuaré leyendo, interiorizándome en la materia y analizando los puntos flojos que existen en la ciudad para mejorar en ese sentido».
Por otro lado, Cagliero recordó algunas iniciativas que consideró relevantes para la comunidad a tal punto que no fue necesario abrir la discusión en el Cuerpo Legislativo. «Hubo ordenanzas que ni siquiera hicieron falta presentarlas, como por ejemplo la de residuos electrónicos. Y esto es porque vino gente de afuera y se puso en marcha el trabajo automáticamente sin la necesidad de que pase por el recinto. Hace algunos años que no se hace más, sería necesario reactivar nuevamente el tema».
En la misma línea, explicó que iniciativas como la Arbolado Público fue «interesante e importante», que dejó de existir como ordenanza para volcarse a un código medioambiental. «Son los mismos considerandos y artículos, pero tiene más relevancia».
A su vez, no olvidó el paso de la pandemia y la posibilidad que le negó de presentar proyectos antes de finalizar su gestión. «Quería hacer una división barrial para luego, junto con las Juntas Vecinales, poder darle más ímpetu a la ordenanza para que un representante de cada sector de la localidad tenga contacto directo con el Concejo y se elimine, de alguna manera, tanta burocracia. Voy a tratar de proponerselo a quienes continúan dentro de la sala Raúl Cragnolino», concluyó.




