Las condiciones climáticas que soportó el centro y el norte de Santa Fe en todo el ciclo del girasol y el maíz temprano, con escasez de lluvias y altas temperaturas, «se plasmaron en los rendimientos» obtenidos por los productores, que fueron «irregulares y bajos», informaron voceros del sector.
El informe semanal que elaboran el Ministerio de la Producción de la provincia y la Bolsa de Comercio de Santa Fe precisó que los principales problemas fueron «el marcado retraso de las etapas de crecimiento de los distintos cultivos, al que se sumó la heterogeneidad e irregularidad de las escasas precipitaciones».
De esta forma, «el deterioro creció otra vez, configuró múltiples y dispares escenarios que no se revertirían, por lo que deberían evaluarse y estimarse nuevas pérdidas».
En el caso del girasol, el trabajo precisó que «no se registraron variaciones de importancia en los rendimientos promedios, que continuaron siendo irregulares y bajos», con mínimos de entre 4 y 8 quintales por hectárea y máximos de entre 18 y 20 quintales.
Fuente: LT9




