Este jueves 16 Sastre está de fiesta. La Virgen del Carmen, copatrona de la ciudad, se impone como figura principal y la comunidad se rinde a sus pies. Aunque muchos piensen que un día como hoy, pero 134 años atrás, la cabecera departamental ponía su piedra fundacional, la historia arroja datos diferentes. El patrono es San José y su conmemoración es el 19 de marzo. La historia marca que, cuando los colonos se habían asentado en estas tierras, decidieron imponer el 16 de julio como fecha festiva. Esto se debe a que en aquellos tiempos las tareas rurales eran muy intensas en dicha época del año y se hacía difícil organizar celebraciones.
La cabecera departamental le debe su nombre a Marcos Sastre, un educador argentino de origen uruguayo fundador de la reconocida Generación del 37´, quien pasó gran parte de su vida en nuestro país pero se cree que no pisó las tierras que hoy le brindan homenaje a su apellido. De acuerdo a los documentos históricos, si hay que fijar fecha de fundación para nuestra localidad –aunque esto no sea correcto – hay que remontarse a 1886. El 13 de diciembre de ese año la provincia aprobó la traza del pueblo y a partir de allí se considera es día como momento de la colocaciòn de la piedra fundacional.
Sin embargo, en mayo de ese 1886 Estación Sastre ya era una elección. Para entender los orígenes de Sastre es materia obligatoria remontarse a la historia de mediados de siglo XIX. En el año 2014, y en conmemoración a sus 90 años, la Biblioteca Popular San Martín realizó un trabajo de investigación y publicó una reseña con datos aportados desde el Museo Histórico Dr. Rodolfo Doval Fermi. La misma, replicada en esta nota, asegura que en aquellos tiempos estas tierras pertenecían a los sucesores de José María Cullen – gobernador de nuestra provincia entre 1855-1856 –. Pero de acuerdo a datos aportados por el Museo, el año 1884 fue un punto de partida. En ese momento, “Iturraspe, Ortiz y Cía.” – empresa que se dedicaba a parcelar tierras y venderlas o arrendarlas a inmigrantes que llegaban – decidió apostar por estos lares y comprar los terrenos.
Pasaron dos años para que la firma haga sus primeros negocios. Hacia el año 1886, la ubicación estratégica de esta superficie tenía una importancia extraordinaria para empresas vinculadas a los negocios ferroviarios que buscaban expandirse desde Rosario hacia el norte y oeste de la provincia. Fue en ese año que las primeras familias de inmigrantes, en su mayoría del norte Italia, llegaron a esta parte de Santa Fe.
Sin embargo, ni los primeros colonos ni las compañías vendedoras de las tierras tenían incidencia en la denominación que las terminales ferroviarias recibían. Por eso, las dos estaciones fundadas aquí – General Mitre y Belgrano – adoptaron como nombre el apellido de un célebre educador y escritor de la época, Marcos Sastre. Nacido en Montevideo pero radicado en Santa Fe tras mudarse con sus padres, el apellido del uruguayo se erigió en las estaciones sin que este hubiera pisado estas tierras. Es más, en las actas no figura nadie con dicho apellido dentro de las primeras personas que arribaron.
Discutir la fundación es relativo. La importancia es el proceso que se fue haciendo. En 1882 comenzó a construirse la iglesia, previendo así que ya había gente viviendo en estas tierras. Son datos a tener en cuenta para pensar cómo el relato histórico tiene que ver con representaciones de los hechos.
Aunque hay que tener en cuenta un dato no menor. En la zona norte de la Colonia Sastre se había proyectado un segundo pueblo, el cual fue reconocido bajo el nombre de Ortíz. Dicho apellido lo llevaban los hermanos Jorge y Emilio – actualmente esas denominaciones la llevan dos calles que bordean Plaza Independencia – que, en su momento, formaban parte de la sociedad con Bernardo de Iturraspe en la empresa que se encargaba de vender las tierras a inmigrantes, aseguran desde la Biblioteca General San Martín. La proyección del pueblo Sastre y Ortíz estaba separada. Lo mismo sucedió con un lugar que se hubiese llamado Concepción y otro San Jorge, algo que finalmente no sucedió.




