Un día como hoy, pero de 1919, nacía en Sastre una iniciativa cultural que marcaría el devenir de la comunidad: la Biblioteca Popular “Gral. José de San Martín”. Originalmente concebida como un salón de lectura bajo el nombre “Entre Nous” (Entre nosotras), esta institución celebra hoy sus 106 años de vida, destacando por su compromiso con la promoción de la lectura, el pensamiento y la cultura local.
La creación de la biblioteca fue impulsada por un grupo visionario de mujeres, muchas de ellas maestras, que con gran entusiasmo y dedicación buscaron generar un espacio para el fomento de la lectura, los movimientos literarios y la escritura. Entre las pioneras que gestaron este proyecto se encuentran Anunciada Moretini, Angelita Armando, Aida Roca, Luisa Falco, Placentina Mainardi, Edelmira Frutos, Ada Marcucci y Vicenta Ferregno, quienes desde muy jóvenes sembraron la semilla de lo que hoy es un pilar fundamental en la ciudad.

En 1951, la emblemática “Entre Nous” adoptó su denominación actual, “Gral. José de San Martín”, en homenaje a las celebraciones del “Año Sanmartiniano” de 1950, impulsado por el primer gobierno de Juan Domingo Perón. En aquel entonces, la biblioteca estaba bajo la presidencia de Edith Grigoleit, acompañada por la secretaria Leticia Diale.
En la actualidad, la Biblioteca Popular General San Martín continúa siendo un espacio vibrante y dinámico. Sus aproximadamente 150 socios disfrutan de una vasta colección de 15.000 ejemplares, así como de una diversa oferta de actividades que incluyen recitales de música, talleres de temáticas variadas e idiomas, y proyecciones de películas y documentales. Para sostener económicamente la entidad, los socios abonan una cuota módica mensual de $2000, con un valor de $1500 para los menores.
Las bibliotecas, son custodias esenciales de la memoria y el pensamiento. Son los lugares por excelencia donde se preserva el conocimiento y se articula a las nuevas generaciones para que continúen construyendo nuestra historia. La Biblioteca Popular General San Martín de Sastre es un claro ejemplo de este invaluable rol, adaptándose a los tiempos sin perder su esencia y compromiso con la comunidad.





