Una clásica reliquia del «Ángel volador» que descansa en Sastre

El monoposto se está restaurando en manos de Juan José Giorda. Fue construido por el célebre corredor santafesino, Ángel Meunier, entre 1951 y 1953.

Construido entre el año 1951 y 1953, el monoposto fabricado por Ángel Rosel Meunier descansa en las manos de Juan José Giorda. Fanático de los fierros, «Joselito» recuerda que la categoría para cuál fue diseñado el automóvil – Fuerza Libre de 6 u 8 cilindros – quedó en el recuerdo.

El monoposto se encuentra en estado de refacción y está equipado con un motor Chevrolet Wayne 6 cilindros – motor que luego se introdujo en las camionetas Chevrolet Apache – de 4250 centímetros cúbicos.

Según explicó Giorda, al momento de comprar el vehículo no contaba con los carburadores ni los múltiples de escape colocados. «Ese trabajo lo hicimos con mi hermano, Jorge Giorda».

Un santafesino de alto vuelo

El célebre diseñador y corredor nació en Rufino el 15 de Septiembre de 1925. Meunier debutó en el automovilismo en la «limitada del 27» en General Lavalle durante el año 1954. En el año 62 se convirtió en el más veloz al superar la barrera de los 200 kilómetros en la vuelta de Necochea.

El «Ángel de la velocidad» falleció en un accidente entre General Fotheringham y Tancacha, provincia de Córdoba, el 17 de enero de 1965.

Más noticias