El campeón en los últimos Juegos Panamericano de Lima en patín artístico, Juan Francisco Sánchez, se prestó a un mano a mano con bumerangnews.com y rememoró sus orígenes en la disciplina. Además, explicó las condiciones económicas y deportivas de un competidor de alta competencia en una actividad poco popular. No conforme con lo cosechado, quiere más: “Mi meta es ganar la medalla de oro en los próximos Panamericanos”.
El rosarino se consagró campeón Panamericano con un puntaje total de 152.63. En el programa corto sumó 60.95 y en el largo 91.68. Por tal performance, el deportista que supo colgarse el oro destacó la importancia de sus profesores para conseguir el objetivo. “Daiana Izquierdo fue quien me abrió las puertas a competencias nacionales, mientras que Walter Iglesias es actualmente el que me entrena para los torneos internacionales”.
Juan Sánchez, con sólo de 20 años, fue el primer argentino en obtener medalla de oro en estos Juegos Panamericanos últimos disputados en la capital peruana. Pero también se transformó en el segundo compatriota en ganar una presea de oro en la competencia masculina de patín artístico en Juegos Panamericanos, luego de Walter Iglesias en Winnipeg, Canadá, en 1999.
– ¿Cómo fueron tus orígenes en el patín?
-Desde los 9 años andaba en Rollers, saltaba en rampas, era medio salvaje. A los 11 años comencé con patinaje artístico, patinaba poco, cuando me empezó a interesar mas la competencia me cambié de club y comencé a competir en torneos rosarinos, luego provinciales, nacionales y mucho después torneos internacionales.
– ¿Qué te llevó a mudarte a Buenos Aires?
-Luego de competir en 2 campeonatos argentinos, me citaron a una preselección nacional y tuve una reunión con el comité nacional de patinaje artístico, me dieron una beca y me pusieron en contacto con 2 entrenadores de Buenos Aires para que entrene con ellos, pero fue hasta 2012 que me mudé definitivamente.
– ¿Cuál fue el profesor que más te marcó en tu carrera?
-Siento que tengo 2 profesores que me marcaron mucho, Daiana izquierdo, en Rosario, quien me abrió la puerta a torneos nacionales y Walter Iglesias que me abrió las puertas a competencias internacionales, que me sigue entrenando hoy en día.
-Antes del mundial de 2017, ¿En qué otras competencias importantes participaste?
-Competí en los World Games, en Polonia, que fue mi primer gran merito a nivel internacional, obtuve la medalla de bronce, título que no se daba hace 20 años.
– ¿Cómo es la vida de un patinador?
-Patino mucho, entreno todas las mañanas, almuerzo en el club y patino un rato mas por la tarde. Es bastante cargada, a veces tengo entrenamientos físicos y doy clases de patín, es atareado y muy sacrificado.
– ¿Cómo te solventas económicamente?
-Cuando era chico me pagaba todo mi madre, cuando empecé a trabajar comencé a pagarme algunas cosas, algunos viajes me los paga el estado y mucho lo gano trabajando dando clases de patín y haciendo exhibiciones.
– ¿El patín te ayudó mucho en tu vida?
-Básicamente no puedo imaginar mi vida sin patinar, me parece imposible.
– ¿Cómo ves el patín artístico en Argentina?, ¿Qué le falta?
-Faltan muchas cosas, somos grandes referentes a nivel mundial a pesar de que nos falta infraestructura, apoyo y becas. No está bien planteado ni planificado y a pesar de estas falencias somos muchos los deportistas que compiten a nivel nacional e internacional.
– ¿Cuáles son tus próximos objetivos?
-El año próximo, el campeonato del mundo en Paraguay y toda la serie de Grand Prix que se va a llevar adelante en Portugal, Italia y Alemania. El objetivo mas grande hacia largo plazo es en 2021 los World Skate Games, en Buenos Aires, hay muchas fichas puestas a apuntar a una medalla en ese Mundial.
– Teniendo en cuenta que te dirige Iglesias, campeón medalla de oro en 1999, ¿El alumno viene a superar al maestro?
-Estamos parejos, hacemos buen equipo. Me encantaría en los próximos Panamericanos volver a repetir la medalla y me imagino de acá a 20 años sacando al campeón como profesor, es una meta que me propuse, pero falta mucho tiempo.
Por Elian Gualla y Ramiro Pavón




