“No somos simples jóvenes juntando basura, sino estamos haciendo algo que otro no hizo”. Con la misma contundencia y firmeza que se desprende de esa frase, el grupo Ecology Young puso en marcha un plan que tiene un sentido claro: luchar contra la contaminación ambiental. Se trata de cinco adolescentes de entre 13 y 18 años de la ciudad de Sastre que a fuerza de voluntad intentan devolverle a las afueras de la localidad, donde el estado no tiene presencia, su estado natural verde libre de residuos. Y el legado que pretenden dejar es, sin dudas, la concientización a la población sobre la importancia de cuidar el planeta y los efectos producidos por el cambio climático.
La iniciativa recién comenzó a madurar, pero ya suma adeptos. Nació luego de una videoconferencia que dos jóvenes mantuvieron con el gobernador santafesino, Omar Perotti, a principios de junio en el marco del Día Mundial del Ambiente. Y en ese contexto, desde la Casa Gris les propusieron a los participantes la creación de grupos que traccionen acciones de lucha contra el cambio climático. La pandemia fue retrasando los planes ideados pero los adolescentes no se quedaron de brazos cruzados. “Comenzamos a salir a los espacios verdes de la ciudad, sobre todo fuera de la urbe, y notamos el alto grado de contaminación que existe. Nos propusimos armar el equipo rápido e iniciar las tareas lo antes posibles para limpiar los sitios”, contó Tomás Acosta, uno de los líderes del proyecto.
Y siguiendo los principios del concepto para mantener los espacios libres de residuos armaron el programa “Revivir espacios verdes”, mediante el cual buscan devolverle su estado natural a aquellos lugares identificados con residuos. Ecology Young se focaliza, mayormente, en zonas rurales donde el estado local no tiene presencia. El grupo focalizó en sus recorridas elementos textiles, desechos metálicos, plásticos, desechos químicos y animales en descomposición. “Si no nos ponemos al hombro esto, estamos complicados”, indicó Acosta.

Inicialmente fue el joven quien tomó la posta de avanzar con el proyecto de manera unilateral para sumar recursos humanos a la movida. El empuje dio sus frutos y logró contagiar a otros adolescentes. La metodología funciona de la siguiente manera: al recorrer la ciudad por cuestiones sociales y/o deportivas, no pierden el eje de su objetivo. Cuando observan espacios con residuos, toman nota y lo fijan en la lista de trabajo. Al momento ya destacaron cinco terrenos para comenzar con las tareas. “Uno de mis propósitos como líder del grupo es poder desarrollar conciencia con actividades para la población”.
Y más allá de la detección personal que hacen como grupo, los mismos habitantes de la ciudad se encargan de dar aviso al detectar sitios contaminados con residuos. Y generalmente se trata de espacios fuera del ejido urbano. La respuesta es sencilla: tratan de llegar a donde el Estado municipal no tiene presencia. “Nuestro objetivo como grupo es concientizar. Y sumando personas al grupo es una manera de saber que estamos cumpliendo el rol”, indicó el joven.
Acosta dejó en claro que aún el equipo de trabajo no tiene conciencia de la cantidad de residuos existente en las afueras de la ciudad. “Son lugares que habitualmente los ciudadanos no transitan. Hablamos de caminos rurales con cunetas llenas de basura”.
Con la propia fortaleza de los jóvenes, Ecology Young se encarga de desarrollar y solventar las herramientas necesarias para iniciar los trabajos de limpieza. “Estamos haciendo un esfuerzo muy grande porque bancamos todos los elementos de recolección y seguridad nosotros”, sostuvo Acosta quien dejó abierta la puerta para quienes deseen colaborar de esa manera con el grupo.




