«Gran parte de mi vida se queda en la cancha»

A los 42 años de edad Damián Turco colgó los guantes y dejó el fútbol. Después de 26 años de una enorme carrera, el oriundo de María Juana dijo basta.

Fueron 26 años debajo de los tres palos defendiendo el arco de un sinfín de equipos. Americano, Atl. San Jorge, Atl. Sastre, Trebolense y Unión de Sastre, entre otros. Damián Turco brilló en cada campo de juego, pero dejó su huella por el profesionalismo y, por sobre todas las cosas, la clase de persona. Y el día del retiró llegó. A los 42 años el oriundo de María Juana dijo basta y decidió colgar los guantes. «Soy agradecido al fútbol. Es toda una vida que te lleva este deporte, que te deja cosas hermosas. Es mi vida», le dijo emocionado hasta las lágrimas a este medio.

La final de la Copa Integración fue el último partido de Turco en un rectángulo de juego. Y otra vez, como a lo largo de su carrera, brilló y demostró que a pesar de su edad está más vigente que nunca. «El retiro fue un trabajo que lo veníamos charlando desde el principio de temporada. Me voy felíz porque creo que se cumplió una etapa enorme en mi vida. En cada partido di lo mejor que tenía, bien o mal, pero siempre salí de la cancha con la cabeza en alto», sostuvo.

Turco se mostró agradecido a todos los clubes donde estuvo, la gente y sus compañeros que lo acompañaron a lo largo de su extensa carrera. «Hay millones de personas que a lo largo de estos 26 años que juego en Primera han estado a la par mío. Mi familia, mi novia, mi hijo, un montón de cosas que me pasaron desde que arranqué a jugar al fútbol hasta hoy. Soy agradecido. Es toda una vida que te lleva este deporte, que te deja cosas hermosas. Es mi vida. Desde los 16 años que estoy dentro de una cancha y pude jugar hasta los 42».

En tanto, el oriundo de María Juana aún no cae en lo que ha construído en sus más de 25 años de fútbol. «Todo lo que hice, posiblemente, lo voy a ver de acá unos años. Cuando me toque estar afuera quizás entienda lo que dejé. Pero adentro de la cancha uno trata de ser igual a sus compañeros y no marcar ningún tipo de diferencia por más trayectoria que tenga. Uno trata de dejar su granito de arena», consideró.

Sobre el cierre, Turco dejó un mensaje para todos los aficionados a este deporte, desde hinchas, dirigentes y jugadores. «Esto es fútbol y por ahí se lo toma como una guerra. Tiene que dejar de ser así. Yo soy feliz dentro de una cancha, espero que un poquito de todo lo que dije le haya quedado a los chicos. Este reclámbulo es sagrado para los que amamos el fútbol, es sagrado y hay que tratarlo como tal», concluyó.