Con base en Sastre y apenas cinco años de recorrido, Fulling Energy logró consolidarse en un nicho tan específico como demandante: el de la fabricación de soluciones fotovoltaicas especiales para entornos donde la energía es escasa, inestable o directamente inexistente. En ese camino, la empresa acaba de dar un nuevo paso con la habilitación de un showroom propio y el impulso de un plan de reconversión sustentable que apunta a transformar antiguas torres móviles a gasoilen equipos solares autónomos.
“La empresa tiene cinco años y está enfocada en aplicaciones especiales de energía solar fotovoltaica. Tenemos dos líneas bien marcadas: por un lado, instalaciones amedida para autoconsumo y ahorro energético; y por el otro, un producto que terminó siendo nuestro caballito de batalla”, explicó Mario Alberto Dovo, uno de lossocios de la firma.
Ese producto es la torre móvil de iluminación fotovoltaica, una alternativa solar a las tradicionales torres diésel que suelen verse en obras viales, eventos masivos o yacimientos. “Es como un grupo electrógeno tipo tráiler, pero solar. No tiene partes móviles, no necesita repostaje de combustible, no genera ruido ni emisiones y trabaja en baja tensión, con muy bajo riesgo eléctrico”, detalló.
Las primeras aplicaciones de estas torres se dieron en grandes eventos y shows masivos. “Lollapalooza, Cosquín Rock y otros festivales empezaron a usar nuestras torres hace años. Para predios con mucha gente funcionan perfecto porque no hay ruido ni peligro”, recordó Dovo. Desde allí, el producto empezó a escalar y encontró rápidamente un mercado mucho más exigente: la minería.
Hoy, las torres solares de Fulling Energy están operativas en la Puna salteña, principalmente en proyectos vinculados al litio. “Tenemos equipos funcionando hace más de tres años en altura, con clientes que son algunas de las principales mineras chinas que operan en la zona, y sin inconvenientes”, subrayó. También hay aplicaciones en el sur del país, vinculadas al petróleo.
La iniciativa no solo reduce costos, sino que encaja de lleno en las estrategias de sustentabilidad que hoy exigen tanto el sector público como las grandes compañías mineras y energéticas. “Ves estas torres tiradas en peajes o depósitos, y ahora vuelven a la vida como equipos solares”, graficó.
Además de su base en Santa Fe, Fulling Energy opera a través de distribuidores en
Salta, Buenos Aires, Comodoro Rivadavia y Mendoza , lo que le permite atender proyectos en distintas regiones del país. El foco, sin embargo, sigue puesto en minería y en aplicaciones energéticas para zonas remotas. “Nuestro cliente suele venir con un problema: no tiene energía o la que tiene es de mala calidad. Ahí entra la fotovoltaica con soluciones a medida”, resumió Dovo.
Fuente: Punto Biz




