El presidente comunal de María Juana, Amadeo Bazzoni, salió a aclarar la situación que se vive en la localidad tras la polémica que se desató cuando tomó la decisión de suspender una ordenanza que prohibía las fumigaciones aéreas. “Se autorizaron de manera provisoria con una serie de requisitos a respetar. Era para la campaña gruesa que ya terminó y se hizo por la emergencia hídrica después de las inundaciones. Ahora ya están prohibidas nuevamente”, sentenció en diálogo con Maldito Despertador – programa que se emite de lunes a viernes de 9 a 12 por Radio Cronos –.
Las inquietudes de vecinos y agrupaciones que se oponen a la aplicación de agrotóxicos se hicieron sentir cuando en el mes de febrero, Amadeo Bazzoni – quien había asumido en diciembre a la Comuna de María Juana como presidente –, decidió ponerle fin a una ordenanza vigente desde 2012 que prohibía las fumigaciones aéreas.
Sin embargo, desde el Ejecutivo de la vecina localidad salieron a aclarar el panorama para transparentar la situación. “Con los problemas hídricos que hubo autorizamos de forma excepcional las aspersiones por aire. Era por un tiempo determinado para la pasada campaña gruesa. O sea que la autorización se hizo por una emergencia, aunque ya no está vigente”, precisaron.
Además, de acuerdo a lo que explicó Bazzoni, existía una serie de requisitos que el productor debía cumplir. Por un lado, se debían realizar a más de 1500 metros de la ciudad. Las mismas tenían que realizarse con productos de banda verde y azul respaldados por el profesional que hacía la receta y el aplicador. “Otro de los puntos que había que tener en cuenta era la dirección de los vientos. Los mismos debían ir hacia los campos y no a la localidad”.
En tanto, desde la Comuna detallaron el bajo número de aplicaciones por aire que se realizaron con la autorización correspondiente. De acuerdo a los datos brindados, en total fueron 5 en toda la Colonia María Juana. Y de ese total una se realizó sobre el límite de los 1500. “En esa nos encargamos de controlarla, sobre todo por la dirección del viento. Tenía, además, las autorizaciones que exigíamos”, sostuvo el presidente del Ejecutivo.
Bazzoni recordó que la suspensión era provisoria y con “condiciones razonables”. Y en esa línea aseguró que no existe localidad alguna que prohíba de forma total las aspersiones aéreas. “Nosotros pusimos un límite de 1500 metros cuando en otros lugares las restricciones son de 800 y 1000. Y eso fue sólo por un tiempo donde el clima complicó a los productores”.
Con la polémica generada, sumada a las últimas combustiones espontáneas de soja en los distintos acopios de la localidad como consecuencia de la oleaginosa en mal estado, desde la Comuna se pidió la intervención de una Comisión Interministerial de Seguridad Ambiental (SISA) para analizar la situación. “El primer equipo que vino recorrió la urbe y constató que las fumigaciones se estaban haciendo bien, eran respetados los límites y se realizaban los controles correspondientes”, indicaron.
Respecto a las restricciones planteadas para aplicaciones terrestres sobre producciones agropecuarias, Bazzoni señaló que la ordenanza fija aspersiones a 100 metros con un respectivo control sobre los 500 y 600 subsiguientes.
Por último, destacó que el pasado viernes se llevó a cabo un control de calidad de aire en cercanías a una planta de acopio supervisado por una comisión de vecinos. “Estamos esperando los resultados para saber la realidad de la ciudad en ese sentido”, concluyó.




