Fuerte preocupación por los crecientes casos de estafas telefónicas

Las reiteradas estafas telefónicas que invadieron al departamento San Martín en las últimas semanas despertaron una fuerte preocupación social y encendieron las alarmas en las fuerzas de seguridad. Secuestros expess o llamados engañosos suelen tomar como víctimas, generalmente, a personas adultas de la tercera edad. En los últimos días una vecina de Sastre fue estafada con unos $100.000. Otro caso que también inquietó a la comunidad ocurrió en Piamonte, donde los delincuentes lograron hacerse con dinero en efectivo y joyas luego amenazar a la víctima con el rapto de un familiar.

Cuentos del tío, secuestros express y engaños telefónicos para hacerse con importantes sumas de dinero se han transformado en las modalidades más frecuentes en las últimas semanas dentro de esta región de la provincia de Santa Fe. Este tipo de delitos tomaron un fuerte auge que preocupa a la comunidad y las bandas que operan lograron perfeccionar su modus operandi aprovechando los avances de las comunicaciones. Por eso desde las fuerzas de seguridad están en alerta para prevenir esta clase de estafas. “Trabajamos muy fuerte en la prevención. Últimamente están ocurriendo muchísimos casos que llaman la atención por el ardid de estos delincuentes”, explicó José Luis Molineris, jefe de Agrupación de Unidad de Orden Público.

De acuerdo a lo señalaron, la logística de un secuestro express demanda diferentes eslabones para lograr los fines. “Está claro que uno de ellos opera en el departamento. Podemos asegurar hasta el momento que no hay personas involucradas que vivan en nuestra región”, indicó Molineris, quien destacó además que la mayoría de los delitos telefónicos no terminan concretándose.

En las últimas semanas el número de llamados telefónicos con intenciones de llevar adelante una estafa creció exponencialmente prendiendo luces rojas en la comunidad. De acuerdo a lo que explicaron desde la Policía de Investigaciones (PDI) las metodologías utilizadas por los delincuentes que se reiteran con mayor frecuencia suelen ser tres. Todas repiten el inicio con un llamado telefónico. A partir de ello, cada uno va tomando su rumbo. Y en definitiva, la finalidad es la misma: obtener dinero mediante un engaño.

Los secuestros express aparecen como una de los mayores desvelos. Por lo general los teléfonos suenan a la madrugada y los fines de semana para encontrar a las personas desprevenidas. En dichos casos, del otro lado una voz se hace pasar por un familiar de la víctima pidiendo un rescate monetario. “Tuvimos varios en los últimos días, la gran mayoría no se lograron concretar, aunque hubo casos puntuales que consiguieron su finalidad”, detalló Martín Bocca, jefe de la PDI.

Otro de los modus operandi que se reitera es engañar a las víctimas mediante un anuncio por el cual fue adjudicado de un importante premio en un juego de azar. Sin embargo, para recibir el jugoso monto se debe, primero, realizar una transferencia bancaria a una cuenta indicada que “permita liberar los fondos”. Al momento de hacerlo, todo está perdido.

Por último, otro de los engaños de mayor frecuencia es “hacerse pasar por personal de Anses, bancos o empresas de tarjetas de créditos”. En esas situaciones, se registran llamadas una o dos semanas antes para solicitar datos y, si los obtienen, se reitera la comunicación extorsiva días después.

En los secuestros express, el 90% suelen ser contactos a teléfonos fijos, con lo cual al momento de atender una persona no tiene la posibilidad de saber si es un número desconocido. En la localidad de Piamonte se han registrado hasta 30 llamados en muy pocas horas, una situación que encendió una gran preocupación en la localidad.

Por eso recomiendan que se radiquen rápidamente las denuncias policiales para que el accionar de seguridad sea más efectivo. “Tenemos un protocolo que seguimos ante estos casos. Por eso cuánto más rápido se de aviso, nos permite hacer un operativo cerrojo para ver, por ejemplo, si la banda está operando en la localidad en situaciones de secuestros express. Porque en esas situaciones hay personas que pasan a retirar dinero en un domicilio y luego desaparecen”, indicó el jefe de Agrupación de Unidad de Orden Público.

Con el avance de las tecnologías la comunidad quedó expuesta al libre acceso de información. Y de eso se aprovechan las bandas delictivas. Haciendo ese estudio previo logran obtener datos personales para comenzar a tejer la red de estafas. “Son bandas muy preparadas que a muchas personas las confunden. Hasta el propio léxico está preparado”, aseguró Bocca.

Desde las fuerzas de seguridad, y alertados por la situación, comenzaron con una fuerte campaña de prevención para indicar los procedimientos a seguir en caso de recibir comunicaciones sospechosas. “Son delitos difíciles de esclarecer, no imposibles. Los teléfonos utilizados cuando se comete una estafa se caen a las pocas horas, lo mismo sucede con las cuentas bancarias. Y los procedimientos policiales tienen un protocolo a respetar que nos quita tiempo. Hay que tener en cuenta que al pedir información a bancos o empresas telefónicas, tardan días en entregar lo solicitado, con lo cual los delincuentes tienen todas esas horas a su favor”, aseguró Molineris.