Un diezmado Unión que tuvo muchas bajas igualó 0 a 0 con Piamonte en el Bosque. El Tate sigue sin ganar en el Torneo y el Albo lleva tres sin sumar de a tres. Sobre el final, y cuando todo se encaminaba para tener un cierre sin inconvenientes, el juego se desmadró. La visita recibió 3 expulsiones y el local 1. El cuerpo policial debió intervenir para evitar que incidentes entre los jugadores pase a mayores.
El partido tuvo un comienzo interesante. En sólo cinco minutos ya se habían encendido las alarmas en los arcos defendidos por Ferreyra y Rébola. El juego era entretenido y los dos no retrasaban líneas en el un encuentro parejo donde ninguno lograba imponer su dominio.
De a poco todo comenzó a caer en imprecisiones y la pelota deambulaba por la mitad de la cancha. Lo que en un inicio fue intenso, comenzó a desinflarse y, por momentos, el duelo se hacía aburrido. Los arqueros eran espectadores de lujo y jugaba muy lejos de las áreas.
Recién a los 37 llegó la ocasión más clara del primer tiempo. Lucero lo vio a Rui ingresar por el segundo palo pero, algo exigido, el remate del delantero se fue a penas desviado cuando Rébola ya estaba totalmente vencido. Eso fue todo lo qué pasó en un partido que fue de mayor a menor.
En el complemento Unión salió a plantarse en campo rival con la clara intención de imponer su juego. A pesar de eso, Piamonte tuvo la primera ocasión de peligro. Rui conectó un cabezazo de Juarez en el borde del área chica que hizo lucir a Rébola cuando el reloj marcaba 11 minutos.
El juego no levantaba vuelo, era muy trabado en la mitad de la cancha y lo que faltaban eran las situaciones de gol. El Albo era un poco y buscaba por la vía aérea. A los 25 Rui no llegó para empujar la pelota en el segundo palo y, dos minutos después, Bardella se lo perdió tras ganarle a Uliassi en lo alto.
Cuando todo parecía morir en una tarde tranquila, el encuentro se calentó. Piamonte, a falta de tres minutos, se quedó con 10 por la expulsión de Javier Juarez. Y dos minutos más tarde, Allovero también vio la roja para dejar a su equipo con 9.
Sobre el cierre, y con los ánimos muy caldeados, Ramirez se fue expulsado por una agresión a un hombre del Albo. En ese momento todo se desmadró entre los jugadores, debiendo intervenir la policía para evitar que todo pase a mayores.
Con 8 minutos de adición. Rhul, árbitro del encuentro, hizo sonar su silbato para marcar el cierre del partido. Ninguno de los dos supo destrabar el encuentro en una tarde que terminó dejando un sabor a poco para ambos.




