Desde hace algunos días, la falta de cigarrillos se hace sentir en varios puntos del país y la región no es la excepción. En la mayoría de kioscos de la ciudad faltan las principales marcas, y las localidades del departamento atraviesan la misma problemática. «No se consiguen más. Incluso el cigarrero dejó de venir. No se sabe hasta cuando continuará esto porque cuando las tabacaleras vuelvan a producir, ya nos anticiparon que después habrá problemas con la distribución», le confió un comerciante local a bumerangnews.com.
Después de un mes sin actividad en el sector tabacalero, la falta de stock comenzó a sentirse en las distribuidoras, y esta se trasladó a los kioscos. La ecuación es simple, las tabacaleras no están produciendo al no ser un rubro esencial, la fabricación está paralizada, el stock que había en las distribuidoras es insuficiente para proveer a todo el país, y los cigarrillos comenzar a faltar en la mayoría de los kioscos.
La semana pasada, las fábricas del país despachaban los últimos envíos de productos, y advertían a los kioscos y comercios que estaba empezando a escasear el producto, y ahora la situación se profundizó.
Días atrás, el sector envió una carta a varios ministros del Gobierno nacional para que incluyan a la actividad entre las exceptuadas del “aislamiento social, preventivo y obligatorio” determinado por la pandemia de coronavirus. “Nuestro sector provee empleo a más de 200 mil personas de manera directa, y son más de un millón las que dependen, directa e indirectamente, de la producción tabacalera”, indicó la nota firmada por el presidente de la Cámara de la Industria del Tabaco, Matias O’Farrell, de Massalin Particulares; y por su vicepresidente, Jorge Cabrera, de British American Tobacco.
Ambos puntualizaron que “la actividad tabacalera es un motor de la economía a nivel regional y un dinamizador social en todas aquellas provincias en las que se produce tabaco”. Además, aseguraron que “en promedio el 50% del ingreso de estos kioscos proviene de la venta cigarrillos”, y advirtieron que “de prolongarse estas medidas, sin duda muchos de ellos se verán forzados a cerrar sus negocios”.
Si bien se espera que la situación se normalice para la próxima semana, los comerciantes no saben con qué marcas van a contar, y tampoco si habrá aumentos de precios, ya que no se modifica el valor desde el 9 de marzo.
En el país se estima que son 8 millones de fumadores que están padeciendo esta situación, y si bien las principales productoras iniciaron un reclamo al Gobierno para exceptuar la actividad, por ahora las plantas permanecen cerradas.




