Las tarifas de los usuarios residenciales santafesinos de la Empresa Provincial de la Energía están entre las más costosas del país, de acuerdo con el Reporte de Tarifas y Subsidios de mayo, un estudio elaborado por un instituto conformado por la Universidad Nacional de Buenos Aires y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas.
Existen para los hogares en la Argentina dos grandes grupos de usuarios del sistema eléctrico, de acuerdo con el valor de los kilovatios/hora que consumen, según cuenten o no con un subsidio del Gobierno Nacional. Pero en ambos casos, las boletas de la EPE tienen lugares altos.
En las tarifas de usuarios residenciales sin ayudas del Estado nacional, la EPE es la cuarta empresa más cara. La superan solamente Neuquén, Río Negro y Puerto Madryn. En cambio, es la octava en el caso de los beneficiarios de esos subsidios, detrás de Neuquén, Río Negro, Puerto Madryn, Santa Mendoza, Edes de la Provincia de Buenos Aires y Jujuy.
Más allá del total que pagan los clientes, también es interesante conocer la composición de las tarifas. Y en el caso santafesino es relevante el peso de los impuestos.
En detalle
El reporte brinda la chance de conocer, para cada empresa distribuidora de energía eléctrica analizada, qué porcentaje se lleva el precio de la energía en el mercado mayorista, los gravámenes y el Valor Agregado de Distribución. El VAD es la porción de la factura que paga la remuneración de la EPE, es decir el costo para el funcionamiento y la inversión de los sistemas de la empresa provincial.
En otras palabras, en Santa Fe es del 32% el peso de los impuestos sobre las tarifas finales de hogares sin subsidios nacionales. Sólo Mendoza tiene una proporción tan alta de gravámenes sobre el kw/h. En el promedio nacional, esa parte de la factura implica algo más de un cuarto del total. Aquí, mientras tanto es casi un tercio.
En cuanto a las familias que sí cuentan con una ayuda nacional y pagan kw/h algo más económicos, los impuestos implican en sus boletas un 38%. Se trata del valor más alto del país, sólo Neuquén está cerca con un 37% y bastante más atrás quedan Mendoza y Río Negro con el 32%. Otra vez, el promedio nacional da 26% para ese rubro.
El VAD
El nivel promedio del VAD en los casos observados por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política la UBA y el Conicet siempre ha sido el asunto que más atención reclamaba en el caso de la EPE. Hoy, la remuneración a la empresa distribuidora estatal no es tan alta en comparación con sus pares.
En los hogares sin subsidio, el Valor Agregado de Distribución de la compañía estatal santafesina representa el 38% del total. Pero el valor promedio en el país no está lejos: 39%. Además, hay extremos del 50% en Neuquén, el 47% en Salta, 45% en Puerto Madryn, 44% en Jujuy o del 42% en Río Negro, Misiones, Corrientes y Edes de la Provincia de Buenos Aires.
En cuanto a los hogares subsidiados, la EPE tiene un VAD del 43% frente al promedio nacional del 51%. Tienen mejor remuneración otras distribuidoras como Jujuy (59%), lo mismo que Edea de la Provincia de Buenos Aires, Salta 57%, Puerto Madryn 55%, San Luis 54%, o Entre Ríos (52%).
El valor del Kw/h en el nivel mayorista es igual para todas las empresas distribuidoras, en sus dos categorías (con y sin subsidios). Pero obviamente su peso final en las tarifas se modifica en función de los otros dos componentes: impuestos y VAD.
En Santa Fe ese valor es del 29% ante un 36% nacional para hogares sin ayudas estatales nacionales, y de un 19% frente a un 23% en el caso de quienes sí poseen esos beneficios públicos.
Fuente: El Litoral




