Fue una semana agitada y de fuertes turbulencias en la política local. A seis días de que la intendenta de la ciudad, María del Carmen Amero, selle un pacto con el referente del PRO, Leandro Baravalle y lo anuncien en conferencia de prensa, concejales cobijados bajo el ala del ex candidato a intendente fijaron postura y se revelaron. Cintia Palma, Adrián Micheloud y Nicolás Calloni decidieron romper el bloque Unidos en el cual habían quedado inmersos sin consulta alguna y continuarán como espacio opositor al Municipio. Así, el sueño de la Jefa del Ejecutivo de tener cinco bancas en su poder y controlar el Legislativo sastrense se evaporó como agua en pleno desierto.
La satisfacción plena del oficialismo tenía las horas contadas. Era sólo cuestión de tiempo y aguardar la reacción de quienes se sintieron «engañados y defraudados» por su conductor. El derrotero del pacto tejido entre gallos y medianoche por María del Carmen Amero – intendente de Sastre -, Leandro Baravalle – líder del PRO y ex candidato a jefe del Ejecutivo – y la vicegobernadora electa, Gisela Scaglia, tuvo su fase inicial en plena sombras.
Nadie lo esperaba. La tarde del viernes hizo estallar los ánimos de los integrantes del bloque Por Sastre. Es que los concejales de dicho espacio habían sido convocados a una conferencia en el depacho municipal para escuchar las razones de Scaglia para llevarse a Baravalle a trabajar al gobierno de Santa Fe. Sin embargo, Palma, Micheloud y Calloni quedaron en shock cuando se anunció que a partir de ese momento pasarían a integrar un único grupo bajo la órbita del oficialismo. «Ahora seremos cinco los concejales que reuniremos», anunciaba Amero con complicidad de quienes habían firmado la coalición en secreto.
«Hoy recibimos a nuestra Vicegobernadora @giselascaglia y nuestro senador @esteban_motta para sellar el bloque de Unidos! Quiero felicitar la muestra de grandeza y vocación de @brunazzomary y @leabaravalle! Junto con @ivanadipasqua @cintiap297 @micheloudadrian y @nicolasrubencalloni vamos a formar un gran equipo, qué trabajando UNIDOS vamos a acompañar la gestión de Mary y de esta manera continuar transformando nuestra ciudad!», posteaba con efusión en la tarde del 1° de diciembre el edil oficialista entrante, Alexis Astrada, luego de que la jefa municipal diera a conocer el pacto en conferencia de prensa.
Pero el fin de semana no hizo que cesen las tensiones. Incluso las aguas se agitaron aún más. «Fue un engaño. Nadie le comunicó al grupo de trabajo la alianza con la intendencia», explicaron desde Por Sastre con mezcla de desazón y bronca.
Este jueves, los teléfonos no pararon de sonar y finalmente los tres concejales que respondían a Baravalle plantaron bandera. Cuando la marea comenzó a bajar y terminaron de digerir lo que concideraron una «traición», anunciaron la ruptura de un pacto para continuar siendo oposición.
Así, el castillo soñado de Amero donde imaginó tomar el control del Legislativo con cinco bancas contra el solitario justicialista Sergio Balbi, culminó en cuestión de horas. Será el propio oficialismo quien ahora, con sólo dos ediles, deba buscar consenso frente a cuatro concejales en medio de una tensión política interna que dejará sus heridos.




