A poco más de un mes del inicio del Aislamiento Preventivo y Obligatorio, los números en el departamento San Martín son elocuentes. Hay aproximadamente 280 aprehendidos por violar la cuarentena, siendo San Jorge, Sastre y El Trébol las tres ciudades donde mayor cantidad de personas fueron detenidas. Además, hasta el momento se secuestraron 30 autos y más de 20 motos. El costado positivo fue la caída de los robos. «Han disminuido un 90%. Hay días donde tenemos delito cero, algo que nunca había pasado», explicó José Luis Molineris, jefe de la Unidad Regional XVIII, en diálogo con Maldito Despertador – programa que se emite de lunes a viernes de 9 a 12 por Radio Cronos FM 107.1 -.
Las estadísticas en las fuerzas de seguridad de la región marcan un ascenso en el desacato a la cuarentena obligatoria en las últimas semanas. Las detenciones han crecido a lo largo y ancho del departamento San Martín en las últimas semanas, dejando a las claras un relajamiento social frente a la pandemia. «Hasta el momento tenemos más de 280 personas aprehendidas. En San Jorge hay unas 80, en Sastre aproximadamente 50 y otras 40 corresponden a El Trébol. Esas son las tres principales ciudades donde más detenciones tenemos en todo el territorio», destacó Molineris.
Pero el mapa arroja no sólo esos datos. El informe desgranado de la Unidad Regional XVIII marca, también, que la mayoría de las detenciones son de personas mayores de edad, donde la franja etaria con más causas se ubica entre 20 y 30 años de edad. «Hay algunos mayores y otros menores, pero son los menos. En este último caso, cuando los padres tomaron conocimiento que las actas se iniciaban contra ellos, se pusieron más estrictos con los controles», indicó el jefe de la departamental y agregó: «El acatamiento fue siempre bastante correcto, pero este último tiempo tuvimos más aprehensiones de acuerdo a lo que marcan nuestras estadísticas».
Asimismo, quien comanda las fuerzas de seguridad en la región aclaró que los procedimientos incluyen, además, el secuestro de vehículos de quien se encuentre circulando sin justificativo alguno. Hasta el momento, hubo más de 20 autos y más de 30 motos retenidas en la zona de influencia que aún no tienen orden de devolución a su propietario.
En tanto, Molineris detalló que la actuación ante cada situación depende de los fiscales de turno que actúan en el momento. «Cada uno tiene un tiempo de horario de atención, con lo cual hay personas que son liberadas automáticamente y otras que quedan demoradas durante algunas horas. Pero salvo que sean reincidentes, no son detenidos. A posterior, irán citando uno por uno para tomar las declaraciones y medidas de cada caso».
Desde la UR XVIII explicaron que los ciudadanos se acostumbraron en el último tiempo a realizar todo tipo de inquietudes telefónicamente y, si bien existieron operativos por denuncias que se hicieron por medio de esa vía ante comercios sin habilitación para funcionar o individuos circulando por la vía pública, la mayoría de las aprehensiones fueron a través de los patrullajes diarios.
Por otro lado, y respecto al decreto último del gobierno de Santa Fe sobre la obligatoriedad del uso de barbijos, Molineris destacó que los ciudadanos ya lo venían aplicando por motus propio, algo que simplificó la adaptación en general. El jefe de las fuerzas de seguridad del departamento indicó que «como dice el decreto, los lugares en los cuales se tienen que usar son en donde hay aglomeración de personas. Hoy apuntamos a esa situación específica más que a controles de quienes circulan solos por la vía pública».
Delincuentes en cuarentena
A pesar que poco se puede sacar de positivo a este aislamiento, en la UR XVIII rescatan datos sorprendentes y nunca antes vistos. Según explicaron, los hurtos de robos o bicicletas, delitos que por lo general son los de mayor frecuencia en estas pequeñas localidades, han disminuido notablemente. “Esto es preciso, hay días donde existe delito cero desde que comenzó la cuarentena. Tenemos un 90% menos de delitos. Es impresionante la caída. Con decir que hubo días en donde en todo el departamento no hubo ningún delito, algo que jamás había sucedido. Creo que al tener al delincuente aislado como al común de la gente, a la policía se le facilita mucho. De noche ya no hay robos, y de día salvo casos puntuales, no pasó a mayores”.




