Las bajas temperaturas y las sucesivas heladas comenzaron a impactar de lleno en el cordón hortícola de la ciudad de Santa Fe y la región. Aunque la producción continúa en marcha, los productores advirtieron que el frío extremo deteriora la calidad de los cultivos y paraliza su crecimiento.
Guillermo Beckman, representante de la Sociedad de Quinteros, explicó que el sector se encuentra con toda la superficie sembrada, aunque las condiciones climáticas afectan especialmente a las verduras de hoja.
«Hay mucha mercadería, pero va perdiendo calidad», señaló, al tiempo que indicó que la rúcula prácticamente desapareció por su sensibilidad al frío, mientras que la achicoria y la lechuga también presentan daños provocados por las heladas.
Incluso el brócoli, una hortaliza característica del invierno, registra inconvenientes en las zonas más bajas, donde la escarcha puede dañar el corazón de la planta y echarla a perder.
Pese a este panorama, Beckman llevó tranquilidad a los consumidores al asegurar que el abastecimiento está garantizado y que, por el momento, no se esperan aumentos en los precios de las verduras.
El referente del sector sostuvo además que este invierno presenta condiciones más severas que las registradas el año pasado. «Helada tras helada, el frío se va asentando y repercute mucho en la planta; hoy el crecimiento está totalmente paralizado», afirmó.
Para minimizar los efectos de las bajas temperaturas, los productores recurren al riego constante para aportar humedad al suelo y al uso de medias sombras. Sin embargo, advirtió que el viento helado logra atravesar esas protecciones y continúa afectando los cultivos más expuestos.
Fuente: Sin Mordaza




