Un grupo de comerciantes autoconvocados – entre los que figuran despensas, kioscos, almacenes y minimercados – hizo un pedido «suplicando» a la intendente María del Carmen Amero que revea los horarios de atención al púbicos dispuestos en Sastre. Sostienen que las ventas han caídos drásticamente y la actividad está por el piso. Piden una urgente solución ya que de lo contrario «muchos se verán obligados a cerrar las puertas». Aseguran, además, que nadie atiende sus reclamos.
Desde que el Municipio decretó un cambio de horario para atención comercial en la cabecera departamental no paró de recibir críticas. Y no sólo de titulares de los negocios, sino de la población en general. Es que al unificar la franja de apertura para todos los rubros – la autorización vigente es de lunes a sábados de 8 a 12 y 15 a 18 – a quienes se encuentran realizando tareas laborales y no pueden abandonar sus puertos se les hace imposible efectuar las compras básicas diarias. Pero la medida del gobierno local también impacta en pequeños comercios que deben competir con supermercados, algo prácticamente imposible desde lo rentable.
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Por eso, titulares de negocios ya comenzaron a juntar firmas para elevar el pedido a Amero. «Nos dirigimos a usted para suplicarle (y decimos suplicar porque no podemos más) que se revean los horarios establecidos para el funcionamiento de nuestros comercios, pues los mismos nos están perjudicando en gran medida, es más, nuestra situación en muchos casos es desesperante debido a que las ventas bajaron considerablemente porque nos vemos obligados a trabajar en los mismos horarios que los supermercados, cuando todo el mundo sabe que el fuerte de nuestras ventas es justamente cuando estos están cerrados. No podemos competir con ellos, nunca lo hicimos ni es nuestra intención», comienzan la nota remitida a la jefa del Ejecutivo.
Y rápidamente, el grupo de autoconvocados expone una clara desatención a sus reiterados pedidos. «¿Es tan difícil atender nuestros insistentes llamados o recibirnos para escuchar nuestros reclamos? ¿Es tan complicado darnos un horario de trabajo que nos permita paliar nuestros gastos y subsistir? ¿También hacen oídos sordos a los reclamos de las personas que salen de sus trabajos a las 12 o a las 18 y no encuentran ya nada abierto par hacer sus compras?», se preguntan.
Así, comerciantes le solicitan por medio del escrito un acompañamiento «como prometen en épocas de campaña» a las autoridades del Municipio local para ayudarlos a subsistir en un contexto económicamente crítico y, de esa forma, «salvar los negocios ya que muchos nos veremos en la triste realidad de tener que cerrar nuestras puertas perdiendo lo poco que tenemos».
De esta forma, proponen el permiso para extender la apertura de sus negocios algunas horas más de manera diaria. «Pedimos que nos permitan trabajar de lunes a viernes cuando los supermercados grande cierran sus puertas, es decir de 8 a 13 y de 15 a 19 o 20». La solicitud también incluye los días domingos y feriados en horario de corrido entre las 9 y las 19 o 20. «De esta manera nuestros pequeños comercios de barrio tendrían la esperanza de salir adelante».
En tanto, agregan que comprenden el cumplimiento de los protocolos de seguridad establecidos en una situación que sobrepasa a todos, pero resaltan: «Lo que no entendemos es que no puedan escucharnos y ayudarnos».
Para cerrar, el grupo de comerciantes defienden el pedido emitido exponiendo que en Sastre y el departamento no existen positivos de Covid-19. «¿Por qué aquí tantas restricciones si en localidades vecinas son muchísimos más flexibles los horarios?», concluyen.




