La llegada del verano transforma al bronceado en una de las estrellas de la temporada. Pero la exposición al sol comienza a tornarse peligrosa en esta época del año y especialistas recomiendan evitarla en determinada hora del día. Por eso, en esta nota, te damos algunos tips para cuidar la piel sin poner en riesgo la salud. Horarios restringidos y el uso responsable del protector son algunos consejos para «tener color» sin atentar contra el cuerpo. «La piel tiene memoria», aseguran los que saben.
En contacto con El Primer Mate de la Mañana – programa que se emite de lunes a viernes de 7 a 9 por Radio Cronos FM 107.1 – la dermatóloga Silvina Ineichen aconsejó, en primer momento, mirar el reloj antes de exponerse al sol. «Hay que evitar el horario de 10 a 16 horas. En caso que la persona no lo pueda hacer por razones especiales, se recomienda usar ropa que cubra el cuerpo».
Por otro lado, explicó la importancia de la utilización del protector. Precisó, además, que los últimos productos que salieron al mercado cuentan con componentes antioxidantes, lo cual ayuda a retrasar el envejecimiento de la piel. «Hoy todo esta basado en la cosmética, por eso las cremas vienen prácticamente sin brillo».
En la misma línea, Ineichen señaló que los productos para protegerse contra el sol con factor 40 o 45 se consideran pantallas totales. Pero dejó en claro la necesidad de renovarlo cada dos o tres horas. «El sol no debería pasar hacia la piel de las personas que lo utilizan, por ende el paciente no tendría consecuencias».
En tanto, la dermatóloga indicó que protectores con factor 20 permiten el bronceado y evitan el enrojecimiento. «Esto es para que no nos flechemos. Hoy hay que hablar de un factor 15 para arriba para cubrir los efectos del sol». La utilización y recomendación de cremas para cada persona dependerá de la edad de las mismas, la actividad y el tipo de piel.
Asimismo, sugirió obviar que recién nacidos de hasta 6 meses tengan contacto con cualquier tipo de protector. Una vez transcurrida esa edad del bebé, dio cuenta de la existencia en el mercado de productos que no son absorbidos por la piel de los niños. A pesar de todo, aconsejó que «no se los exponga al sol».
Especialistas coinciden en que si no se toman los recaudos necesarios a tiempo pueden aparecer consecuencias inmediatas y mediatas. «Las primeras de ellas son quemaduras superficiales, de segundo grado. Son daños del momento que con los años se transforman en consecuencias mediatas como males benignos, manchas y envejecimiento de la piel», advirtió Ineichen.
La dermatóloga fue un poco más lejos y alertó que las personas que no toman conciencia de los daños solares pueden contraer cáncer de piel que, detectado a tiempo, no tiene mayores consecuencias. «Lo fundamental es educar a los chicos desde una temprana edad. El niño, si uno le va enseñando, llegado a adolescente sabe que cuando va al sol se tienen que colocar protector», puntualizó.




